Shirley, la elefanta que estuvo recluida 20 años en un zoo sin ver a ningún otro elefante | Mascotas

    Publicado por Mascotas | 7 septiembre 2011

    El emotivo reencuentro de dos elefantas después de 22 años – Víctimas de los circos

    Jenny y Shirley

    Shirley y Jenny estuvieron ambas en el mismo circo (Carson y Barnes), cuando Jenny era una cría y Shirley ya estaba en sus veintes.

    Durante sus vidas como esclavas, perdieron gran parte de su salud hasta que pudieron reencontrase en un santuario de Tennesse luego de 22 años de separación.
    La ahora no tan pequeña Jenny había llegado al santuario el 11 de septiembre de 1996 , tres años antes que Shirley. Ambas poseían secuelas de sus vidas como esclavas. Shirley, la elefante mayor, llegó al santuario el 6 de julio de 1999 y poseía una lesión en la pata derecha, una gran parte de su oreja derecha le falta debido a un incendio que además le dejó cicatrices varias en la espalda, cara y pies. Jenny, por su parte también tenía secuelas de su vida en el circo, tenía su pata izquierda trasera seriamente lesionada, estaba ciega de un ojo, tenía lastimada la parte superior de su oreja derecha, y poseía curvada de modo permanente la parte inferior de su cola.

    Su alegría al reencontrase fue enorme, dejaban atrás una vida de explotación para comenzar una vida sana en el santuario. Cuando se vieron con Jenny, se reconocieron y acariciaron inmediatamente a través de los barrotes. Shirley comenzó a rugir fuertemente y Jenny le respondía emocionada de igual modo.

    “Jenny fue al establo por primera vez desde la llegada de Shirley a alrededor de las 19:00 horas. Ella quería acercarse a Shirley, que estaba separada por dos compartimentos. Una vez que permitimos a Shirley estar en el compartimento adyacente, la interacción entre ella y Jenny se volvió muy intensa. Jenny quería entrar en el recinto con desesperación. Ella estaba agitada, golpeando la puerta y tratando de atravesar y trepar hacia el otro lado. “


    “Después de varios minutos de tocar y explorarse una a la otra, Shirley comenzó a rugir y me refiero a RUGIR- Jenny se unió de inmediato. La interacción fue espectacular, ambas elefantes tratando de acariciarse frenéticamente entre sí a través de los barrotes. Nunca he experimentado nada, siquiera cerca, a esta profundidad de emoción “

    – Carol Bucley, Directora del Santuario

    Shirley y Jenny. Vida en el circo

    Shirley, nació en libertad en Sumatra (Indonesia) en el año 1948, pero fue capturada y arrebatada de su familia en 1953 cuando tenía tan sólo 5 años de edad. Fue llevada a trabajar al circo Kelly Miller y luego en otros como el Carson y Barnes donde conoció a Jenny y pasaron juntas sólo un invierno pero que no les impidó reconocerse 22 años después.

    Shirley

    Su vida en circos se mantuvo durante tortuosos 30 años. En uno de sus viajes con el circo, fue una de las sobrevivientes del incendio del buque que la transportaba junto a otros animales cuando estaba en Nueva Escocia. En 1975, a la edad de veintiocho años, mientras era explotada en el circo de los hermanos Lewis, Shirley fue atacada por otro elefante. Su pata trasera derecha fue seriamente lesionada. A pesar de su lesión Shirley se vio obligada a actuar en el circo durante casi dos años más antes de ser vendida a Louisiana Purchase Gardens y Zoo en Monroe.

    Por lo general, los elefantes hembras viven en grupos, pero por problemas de seguridad relacionados con su lesión, Shirley fue mantenida sola todo el tiempo durante veintidós años más. Dado que ella estaba lisiada y permanecía sola todo el tiempo, el zoo se contacto con el Santuario para que fuera trasladada.

    Finalmente pudo ser trasladada y arribó el 6 de julio de 1999. Al llegar, esperaron durante más de dos horas para que bajara del camión; el santuario respetó los tiempos de Shirley; el mismo sostenía que ella debía hacerlo cuando estuviera lista. Shirley pudo unirse a Tarra, Bárbara y Jenny los tres residentes en el momento y entablar una fuerte relación madre-hija con Jenny.

    Jenny, nació en el año 1969 también en Sumatra (Indonesia), sin embargo no fue allí donde se conocieron con Shirley dado que ya en 1953 Shirley había sido arrebatada de su familia. Jenny sólo pudo estar con su familia durante los primeros 4 años de su vida, luego fue vendida al Circo Carson y Barnes donde se conocen.

    Jenny

    En enero de 1992, luego de huir varias veces de sus explotadores durante los espectáculos en el circo, enviaron a Jenny a un criadero llamado Hawthorn Corporation. Cuatro meses más tarde, Jenny sufrió una grave lesión en su pierna izquierda trasera, causada por un elefante, lo que le impidió caminar normalmente. Jenny no recibió tratamiento para su lesión, su vida no tenía importancia para sus explotadores y sólo recibió un analgésico. A esta altura, tenía además otras partes de su cuerpo lesionadas. Por ello, en marzo de 1993, casi un año después de la lesión, el criador la consideró inútil para su negocio, no servía como reproductora. Fue vendida a un pequeño circo de Estados Unidos y fue explotada allí durante dos años hasta que la competencia por alimento con los otros elefantes y su intento por mantenerse en equilibrio hizo más complicada su situación y que cada vez le fuera más dificil subir y bajar del camión jaula. Como resultado, Jenny se quedó encerrada en el interior del remolque la mayor parte del tiempo.

    En abril de 1995, el dueño de Jenny decidió que ella era simplemente “inútil” y se deshizo de ella en un refugio de animales en mal estado en las afueras de Las Vegas. Jenny estaba severamente por debajo de su peso, no usaba su pata lesionada y había desarrollado una crónica putrefacción en su pie. (Lo que le provocaría luego la muerte)
    En los siguientes quince meses, la situación de Jenny no mejoró. En ese albergue estaba expuesta a la intemperie, a temperaturas bajo cero y aprisionada por cadenas durante la noche debido a la insuficiencia de las instalaciones, ni recibió tratamiento profesional.

    Sorprendentemente, el 22 de julio de 1996, el Santuario fue contactado por los propietarios de Jenny y les pidieron que se la llevaran. El Santuario no disponía del dinero suficiente para cubrir el traslado y todos los costos pero luego de una campaña para recaudar los fondos, el 11 de septiembre, Jenny llegó al Santuario y dio su primer paso hacia la libertad. Con miedo y tímidez al principio, ella se relajó visiblemente cuando Tarra (primera residente del santuario) acarició suavemente la cabeza de Jenny con su trompa y finalmente la convenció para entrelazar las trompas.

    Tres años más tarde se reencontró con Shirley. El encuentro de Shirley y Jenny fue muy conmovedor pero según Carol, directora del santuario, nada se compara a los últimos días de vida de Jenny. Ellas sólo pudieron disfrutar sus vidas juntas durante 10 años debido a que Jenny falleció debido a una septicemia bacteriana que fue comprobada luego por una necropsia.

    Muerte de Jenny
    Jenny había llegado al santuario muy enferma. Tenía cicatrices y otras huellas del abuso de su pasado como un elefante de circo. Ella había estado expuesta a la tuberculosis, y tenía una pierna lisiada.

    “El día antes de morir, Jenny había estado recostada y no se levantaba. Shirley estuvo con ella e insistió en que Jenny se levantara. La pequeña Jenny no podía levantarse, pero lo intentó y se levantó, apoyándose en Shirley para mantener el equilibrio. Si miraban a la cara de Shirley, se podía ver que ella sabía que Jenny estaba muriendo.”

    Jenny estaba en su lecho de muerte cuando Shirley se dirigió a los bosques del santuario. Jenny empezó a hacer ruidos; con cada exhalación hacía un particular estruendo, fue casi como un canto. Bunny y Tara (las dos elefantes del santuario) se acercaron corriendo y a continuación, se sumaron al canto de despedida.

    “En un momento dado, me volví a Scott (director de El Santuario de Elefantes) y le pregunté cuánto tiempo había pasado. Dijo que 58 minutos! Bueno, continuó durante dos horas. Jenny vivió durante toda la noche y se mostró incluso alegre.¨

    ¨Cuando Jenny murió, emitía un sonido que yo nunca había oído. Era como una trompeta. Era muy bajo y se volvía cada vez más silencioso. Ella se fue muy tranquilamente sin forzarse ella misma. Disfrutar de este ritual fue increíble. Nunca había visto nada igual.”

    Shirley se quedó en el bosque y no comió durante dos días. “Fue muy difícil y especialmente duro en Shirley. Era como para una madre perder a su bebé.”

    Afortunadamente, Shirley ha tenido algunos miembros de la familia para apoyarse en los momentos tristes. Shirley está muy cerca de una elefante llamada Bunny – las dos son como hermanas. Bunny llegó al santuario tan sólo dos meses después de Shirley.

    ¨La muerte de Jenny ha sido difícil para todos los elefantes, pero se están recuperando. El proceso de curación puede haber sido acelerado por un nuevo elefante, Misty, que ha venido desde otra área del santuario. Ella es una criatura muy feliz, ama a todos los elefantes y corre alrededor. Ella es una bola de energía feliz.”

    En memoria de Jenny y de todos los animales que aún hoy continúan siendo víctimas del especismo.

    1ª y 2ª parte del video de Shirley la elefanta

    Via: especismocero.org

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