Salvajes

Los animales salvajes no son mascotas

Han habido noticias trágicas de cómo una orca mató a su entrenadora, cómo un niño fue atacado por un puma, lo que horas después causó la muerte del menor, y cómo un toro -criado como mascota- mató a su dueño. Lo que nos lleva a la pregunta: ¿Por qué el ataque de estos animales?
Debemos entender que los animales salvajes son precisamente eso: salvajes. No es que sean malas especies sino que su naturaleza es otra. Por más que intentemos humanizarlos ellos tienen otro “chip” que no es el de vivir como mascotas.

El ser humano, desde siempre ha buscado divertirse usando y retando a diversos animales salvajes. Solo recordemos cómo es que en la época de los romanos ellos disfrutaban de las peleas entre los llamados ‘gladiadores’ con criaturas feroces, como por ejemplo sucedía con los leones. Estos animales viajaban encadenados durante horas, sin alimento, para ser soltados en un circo y pelear con seres humanos. Se respiraba sangre y aún así todo este cruel espectáculo era festejado por el pueblo.

Eso evidentemente ya no se realiza, pero en su lugar actualmente tenemos muchos circos donde vemos a diversas especies animales haciendo piruetas para entretener al público. Elefantes arrodillándose, leones dándose vueltas, focas aplaudiendo y un sinfín de ejemplos. En muchos países desarrollados el uso de animales para este tipo de shows está prohibido.

Y es que no es justo que forcemos a un animal a hacer lo que la naturaleza no lo forzó a realizar.

Lo que pasó con la orca ha sido una reacción de este cetáceo ante una situación de estrés por el mismo hecho de vivir en un espacio reducido que no es el suyo natural.

El pequeño que se acercó peligrosamente a la celda de un puma de un zoológico se expuso a una mordida que finalmente acabó con su vida. Y cuántos accidentes de este tipo existen por culpa de personas que se acercan tanto a un animal que se ven expuestos a una reacción como esta.

El toro no es una mascota, entonces por más que su dueño lo haya tratado con cariño y cuidado, para el animal éste no era su “amo”.

Un animal que vive en un espacio que no es su hábitat natural significa vivir bajo estrés. Entonces tener en casa a un animal salvaje no es broma. En algún momento pasará la factura, que puede ser a través de una mordida, un arañazo, una patada u otra reaccion que puede llegar a ser mortal.

Mantener un animal silvestre como mascota también puede ser peligroso para la salud de las personas. Por ejemplo, los loros, pericos y guacamayas son portadores de un organismo llamado Clamydias, que puede producir psitacosis, enfermedad caracterizada por graves trastornos respiratorios. Las tortugas de agua dulce utilizadas como mascotas, albergan ciertas bacterias, como la Salmonella sp, que producen graves problemas gastrointestinales.

Salvajes

  • Reptiles
    Reptiles

    Los reptiles criados en cautividad siempre será mejor opción que los capturados en su medio ambiente, aunque es cierto que muchas especies no pueden reproducirse fuera de su entorno.

    Los reptiles criados en cautiverio son generalmente más sanos que los capturados. El estrés de la captura, el transporte y la adaptación a condiciones de cautiverio son extremadamente estresantes y deja a los reptiles susceptibles a la enfermedad. Los reptiles atrapados también tienden a llevar cargas parasitarias.

    Los reptiles criados en cautividad suelen ser menos temerosos y más fáciles de manejar que los capturados.
    Las serpientes en cautiverio aceptan presas muertas más fácilmente que las serpientes capturados (especialmente cierto para cierto tipo de pitón).

    La compra de un reptil criado en cautividad ayuda a mantener las poblaciones silvestres. Por cada reptil silvestre que llega a una tienda de mascotas, muchos más mueren de estrés, de lesiones o enfermedades relacionadas con la captación, el transporte, el hacinamiento, etc.

    Por desgracia es casi siempre menos costoso comprar un reptil capturado en su medio, pero si tenemos en cuenta la carga parasitaria, el riesgo a una muerte prematura, las enfermedades, etc…, seguro que a largo plazo, esta compra nos saldrá más cara.

  • El problema con los monos mascotas
    Capuchino bebe

    Hay algo irresistible en un mono bebé, se parecen a un bebé humano en cierto sentido. Sin embargo, los dulces bebés se conviertan en difíciles adultos y los monos adultos por regla general no son buenas mascotas. Su inteligencia les hace especiales, pero al final los hace muy difíciles para convivir con ellos.

    Tomar un mono como mascota es un compromiso a largo plazo. Un mono bien cuidado puede vivir de 20 a 50 años y nunca podrá prescindir de su atención.

    A los monos no les sentará bien el contacto con otras personas nuevas de tu entorno (incluyendo a los cónyuges e hijos), y hará que una escapada de vacaciones sea muy difícil por el hecho de encontrarle un nuevo hogar para ese tiempo, particularmente por la unión especial que siempre tendrá con su primer propietario.

    Los monos son caros para albergar y alimentar, y algunos requieren dietas especializadas que puede llevar mucho tiempo de preparación. Un compromiso de tiempo es necesario sólo para la limpieza y la alimentación, pero lo más importante es tener una gran interacción social con él. Un mono mascota, privado de tu tiempo y atención desarrollará problemas graves de conducta y problemas psicológicos.

    Los monos son desordenados, no pueden ir al baño (cuando son jóvenes pueden ser cambiados de pañal y saben usar el baño, pero a menudo todo ello se pierde en la madurez) y a veces participan en actividades de mal gusto con sus heces y orina.

    Aparte de la suciedad, los monos mascota puede ser muy traviesos y destructivos, sobre todo si se aburren.

    Muchos paises prohíben mantener primates como mascotas.

  • Grandes felinos
    leon

    Picture: DAVID WHITE / BARCROFT MEDIA

    Los posibles compradores deben recordar que incluso el más pequeño de los felinos no domésticos, como gatos monteses, servals, o linces, no se parecen en nada a los gatos domésticos. Diferentes especies tienen temperamentos diferentes, pero todos estos gatos pueden mostrar un comportamiento no deseado, desde el marcado con orina a la agresión. La mayoría de estos gatos necesitan amplias jaulas al aire libre con el fin de prosperar. Es un gran compromiso y responsabilidad cuidar adecuadamente a los gatos salvajes más pequeños, como los linces.

    Los grandes felinos como leones, tigres, leopardos y pumas son aún más problemáticos. Incluso si no son abiertamente agresivos, sus tendencias naturales deben ser recordadas. Son depredadores e incluso durante el juego, su enorme tamaño y fuerza les convierte en una amenaza.

    Considere también que la naturaleza ha enseñado a los felinos salvajes de tal manera que una vez que son adultos ya no sentirán ningún amor por su madre, y si se encuentran con ella en la naturaleza la van a matar por el territorio. Incluso si los criaron con todo el amor y el cuidado, una vez adultos ya no sentirán amor ni respeto hacia usted. Miles de años de instintos les dicen que son la competencia y que su supervivencia depende de ellos mismos.

    A todo esto hay que añadir el gran costo de compra, permisos y mantenimiento que conlleva la adquisición de este tipo de mascotas. En muchos países está terminantemente prohibida la compra-venta de estos animales.

  • kinkajú – mico león
    mico león

    El kinkajú (Potos flavus), también conocido como cuchumbí, mico león, cuchicuchi, huasa, martucha, martilla, mono michi, cusumbo (en Ecuador) o mono nocturno (en Bolivia) es una especie de mamífero carnívoro de la familia de los prociónidos ampliamente distribuido por las selvas de Centroamérica y buena parte de América del Sur.

    Como todos los animales a los que llamamos exóticos, estas criaturas no tendrían que salir de su hábitat para convertirse en una mascota. Además, al ser de hábitos nocturnos, pueden dar serios problemas al dueño.
    Si tienes ganas de tener uno de ellos asegúrate de que su venta sea legal por un comercio autorizado y con los papeles reglamentarios. Para la adquisición de estos animales es preciso tener CITES III y sus correspondientes vacunas, al no pertenecer a la familia de simios o prosimios no requieren núcleo zoológico, sin embargo sí necesitan un gran espacio y cuidados específicos.

    Pueden ser muy ruidoso a veces, especialmente en defensa de su comida. Tienen una variedad de vocalizaciones que incluyen un jadeo suave chirrido o silbido, un “ladrido” (como un perro aullando), y un grito agudo que puede ser muy alto (cuando tiene hambre).

    Son activos y curiosos, y les gusta meterse en cualquier recoveco. Su olor no es especialmente desagradable aunque llenará su espacio de cáscaras y deshechos.

    Es necesario disponer de una jaula amplia para su alojamiento.

  • Mofetas como mascotas
    mofeta

    Lo bueno: Son amorosas, son cariñosas, son juguetonas, son super agradecidas, graciosas, unos pompones andantes.

    Lo malo: No son muy comunes por lo tanto nadie sabe de ellas, son rencorosas, son avariciosas con la comida, son destrozonas, son muy dependientes. Tienen sus horarios, son totalmente nocturnas, te arañaran puertas, marcos, paredes y si se enfadan mejor no tocarles mucho la moral, tienen que tener su comida mañana y noche y no pienso sino fruta, verdura, cereales, carne, arroz, pasta, son omivoras, pero tambien son mustélidos.

    En celo huelen fatal y la monta es super peligrosa el macho es muy agresivo.

    Pero cuando se van las echas tanto de menos, se hacen querer muchisimo, son perritos falderos, y con su dueño tienen una complicidad estupenda.

    Por lo general tienen que extirpárseles quirúrgicamente a una edad temprana su almizcle o glándulas odoríferas.

    Son activos y curiosos, y se meten en todo. También son propensos a robar artículos para hacer sus camas suaves.

    La casa tendrá que estar completamente a prueba de fuga. En cuanto a la atención médica, deben ser esterilizados o castrados a una edad temprana y se aconseja encontrar a un veterinario que esté dispuesto a tratar con comodidad a nuestro zorrillo.

  • Mapaches como mascotas
    Mapaches

    Seguro que si has visto las noticias habrás oído esta noticia en la que ahora está de moda tener un mapache como mascota, es decir, un animal salvaje que se trata de domesticar.

    El mapache no, y reitero, no es un animal doméstico y no deberíamos convertirlo en algo que no es. Es una criatura preciosa de pequeña pero de mayor puede ser salvaje, aunque se haya criado con humanos, y puede morder. Y eso sin exceptuar que los mapaches, como los hurones, huelen mucho (y las glándulas que se les quitan no es que vayan a solucionar el problema del olor).

    Los mapaches criados en cautividad, en la mayoría de los casos, suelen ser abandonados cuando llegan a la edad adulta debido a que son animales muy activos, que rompen todo lo que está en su mano (incluidos cables, libros, etc.) y que muerden a menudo (ya sea por cogerle, por acariciarle, etc.). No es una mascota que puedas dejar en casa sola porque tienes que estar vigilándola para ver lo que hace.

    Ellos necesitan mucho cuidado y atención, así como la supervisión. Si está bien cuidado, es razonable esperar que vivan de 10 a 15 años, por lo que el compromiso no es para tomarse a la ligera. Debe tener en cuenta quién puede cuidar de el mapache si tiene que irse, o si algo sucediera que le impidiera mantener su mapache. Un Mapache no se coloca como pueda colocarse un perro. ¡No pueden volver a vivir salvajes una vez que se utilizan como mascota!

  • Los zorros Fennec
    Zorro Fennec

    Los Zorros Fennec son nativos de las zonas desérticas del norte de África.

    Suelen ser pequeños de tamaño. Tienen un peso que oscila entre 0,7 y 1,6 kilogramos. Su longitud corporal varía entre 20 y 40 centímetros y la mayoría de ellos tienen alrededor de veinte centímetros de altura. Se ha observado que la cola de este animal tiene una longitud que equivale a tres cuartas partes de su longitud del cuerpo.

    Pueden sobrevivir con poca agua y la principal fuente hidratante la consiguen de los alimentos. Ello no significa que estos animales no beban agua. Sus riñones están adaptados a este consumo de agua restringido.

    Son animales sociales y necesitan mucha atención. Con la socialización y la capacitación adecuada serán manejable, pero es importante recordar que ellos son, básicamente, salvajes y será necesario domesticarles, no son animales domésticos como los perros. Son muy activos, enérgicos y curiosos, y son grandes artistas del escape. Cualquier corral al aire libre debe ser muy seguro, ya que son escaladores ágiles y excavadoras excelentes. Hay que tener cuidado al pasearlos, de hacerlo con una correa ya que son muy rápidos y difíciles de atrapar.

    A diferencia de otros zorros, los zorros Fennec tienen muy poco olor. Sus grandes orejas se utilizan para disipar el calor del cuerpo y permiten que el zorro se enfríe en su ambiente natural.

    Ellos son la única especie de zorro, que se cría como animal de compañía y puede necesitar una licencia para mantenerlo como animal de compañía.

    Pueden tolerar a los extraños y a otros animales domésticos.

  • Perros lobo como mascotas
    Lobo

    Un Perro Lobo (también llamado un híbrido lobo-perro o perro lobo) es un híbrido canino resultante de la unión de un lobo y un perro.

    El Perro Lobo ocupa el sexto lugar en el número de víctimas mortales por ataques de perros en los EE.UU. , con 14 muertes entre 1979 y 1998. Los defensores de los perros lobo como mascotas dicen que los animales son naturalmente tímidos y temerosos con los humanos, pero que con el entrenamiento adecuado y dueños responsables pueden llegar a ser muy buenos compañeros.

    Como con cualquier mascota exótica, la legalidad de los perros lobo debe ser verificada antes de considerar la adopción.

    Un problema serio es que en este momento no hay vacuna contra la rabia aprobada para su uso en los lobos y por lo tanto en los perros lobo, debido a su similitud genética. Esto significa que oficialmente, hasta un perro lobo vacunado se considera un riesgo de rabia en el caso de un incidente con mordedura.

    No es raro que estos híbridos puedan convertirse en salvajes y volver a su hábitat natural. Esto puede llevar a generar grandes problemas en la sociedad en la que nos movemos.




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