Gato Chantilly-Tiffany
Federaciones: ACFA, AFC/CCA , TICA

El Gato Chantilly sólo existe desde hace unos 50 años, y le ha costado ganar reconocimiento en comparación con otras razas de gatos recientes que han alcanzado rápidamente el éxito.

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Contenido

Historia

El Chantilly es originario de Estados Unidos. Su historia comenzó cuando, en 1967, una criadora de Nueva York, Jennie Robinson, se encontró con unos objetos bastante inusuales en una venta de garaje: dos gatos de una raza desconocida cuyo dueño había muerto recientemente. Los compró, motivada por el deseo de salvarlos de un destino peor.

Los dos animales tenían el pelo semilargo de color chocolate y los ojos dorados. Eran muy similares, lo que llevó a la señora Robinson a suponer que tenían al menos un padre en común. Estimó la edad de Thomas, el macho, en unos 18 meses y la de la hembra, Shirley, en unos 6 meses. Ninguno de los dos estaba castrado.

En mayo de 1969, Thomas y Shirley tuvieron su primera camada de 6 gatitos. Al igual que sus padres, los gatitos eran todos lisos, con un pelaje medio de color chocolate y almohadillas rosas en las patas.

Jennie Robinson se dio cuenta de que estos gatos no pertenecían a ninguna raza reconocida. Le parecieron preciosas y decidió iniciar un programa de cría. También los promocionó, mostrando a Thomas y a algunos de los gatitos en varias exposiciones de gatos en la zona de Nueva York a principios de los años 70.

En 1970, la Asociación Americana del Gato (ACA) acordó registrar a Thomas, Shirley y su descendencia como Sable Foreign Longhair.

A la primera camada le siguieron muchas más, de modo que en tan sólo 7 años el criadero Neotype (nombre que Jennie Robinson daba a su criadero) vio nacer a unos 60 gatitos. Otros criadores de Connecticut y Long Island se interesaron por la nueva raza y compraron algunos de los gatitos, que a su vez fueron exhibidos en exposiciones.

Muchos profesionales estaban convencidos de que el Sable Foreign Longhair era descendiente de la el Gato Burmés. Más concretamente, pensaban que era simplemente la versión de pelo largo. Esta confusión continuó durante muchos años y se amplió posteriormente.

De hecho, a mediados de los años 70, Jennie Robinson renunció a la cría de el Sable Foreign Longhair. Vendió los gatos que aún tenía a un criador de Florida, Sigyn Lun, que a su vez inició un programa de cría. Este criador criaba básicamente gatos birmanos, lo que contribuyó a la creencia de que el Sable Foreign Longhair era un Gato Burmés de pelo largo.

Sin embargo, en algunas de las exposiciones en las que se mostraron estos gatos, los jueces comentaron que el nombre era demasiado vago para designar una raza. Sigyn Lun decidió llamarlas Tiffany en referencia al teatro homónimo de Los Ángeles, un símbolo de lujo y glamour para ella. De hecho, consideraba que el gato era la encarnación misma de la elegancia y la gracia.

Sin embargo, como la gata se había vuelto demasiado rara, la ACA dejó de aceptar su registro.

En 1979, la Asociación Internacional del Gato (TICA) reconoció al birmano y formó un grupo con el Burmés y el Tiffany, que fue reconocido al mismo tiempo. En otras palabras, incluso una importante organización felina internacional estaba convencida de que el segundo era simplemente un equivalente de pelo largo del primero.

A principios de la década de 1980, Sygin Lun decidió dejar de criar a el gato Tiffany, que estuvo a punto de extinguirse. Pero un criador canadiense probablemente salvó la raza…

Una salvación desde Canadá

Gato Chantilly-Tiffany
Photograph of a Tiffany cat called Kumori (曇). Tsukuba, Japan – Jennie Kondo (Jennie Valdivieso Kondo – Grialte), CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

La segunda vida del Gato Chantilly comenzó en Canadá, más concretamente en la provincia de Alberta, cuando en 1973 una gata de color chocolate y ojos dorados vino a dar a luz en una granja. Dio a luz a una camada de gatitos, todos ellos de color chocolate y parecidos al Tiffany. La granja era propiedad de una criadora, Tracy Oraas, que decidió empezar a criar gatos tras enamorarse de su gracia y belleza.

Antes de embarcarse en este nuevo proyecto, y al notar las similitudes con los Gatos birmanos, trató de establecer si había algún vínculo, y se puso en contacto con Jennie Robinson y Sygin Lun. Basándose en sus investigaciones y en la información que le proporcionaron, concluyó que los Tiffany no tenían ninguna relación con los Gatos burmeses.

Se asoció con un amigo criador de siameses, Jan de Regt, para crear un programa de cría. Decidieron cruzar el Tiffany con el Gato de Angora, el Gato Habana marrón Brown, el Gato Somalí y el Gato Nebelung. En efecto, dada la escasa población de la raza, estos matrimonios permitieron ampliar el acervo genético y, por tanto, desarrollarla en las mejores condiciones, reduciendo los riesgos que implica la endogamia. También ofrecieron la posibilidad de diversificar la gama de colores del pelaje, ya que gracias a ellos se añadieron los colores canela, leonado, lila y azul.

Desde principios de los años 80, otros criadores se unieron al programa. Los intercambios entre todos estos entusiastas permitieron que el Chantilly progresara de forma lenta pero segura en Canadá.

Sin embargo, justo cuando la información sobre el Chantilly se estaba aclarando por fin, puesto que ya no se confundía con el Burmés, en 1992 se pidió a los criadores canadienses que eligieran otro nombre. El nombre «Tiffanie» se utilizaba en Gran Bretaña para denominar una nueva raza en desarrollo. Aunque la ortografía no era exactamente la misma, resultaba confusa. Tracy Oraas decidió cambiar el nombre de Tiffany por el de Chantilly para mantener la idea de elegancia y refinamiento, al tiempo que recordaba la idea de un abrigo vaporoso.

El gato volvió a cobrar importancia en Estados Unidos en 2001, cuando una entusiasta de Illinois, Anne Davenport-Parini, fundó el criadero Amorino. Hershey Nugget, un apuesto macho de color chocolate, fue el padre de la primera generación de gatitos. También en este caso fueron necesarios varios apareamientos con representantes de otras razas. Se trata de el Habana marrón (por su bello color chocolate), El Somalí (por su pelaje más grueso en los calzones, la gola y la cola), el Abisinio (origen de el Somalí) y, por último, el Nebelung (por la longitud y la textura de su pelaje).

En 2012, el criadero quedó completamente destruido por un incendio. Uno de los gatos supervivientes, Frosty, fue adquirido por una criadora de Nebelung noruego, Norma Hubenbecker. Norma Hubenbecker intentó poner en marcha un programa de cría del Chantilly, pero su intento fue infructuoso. Frosty sólo engendró un cachorro, llamado Acey. En 2015, Frosty murió de cáncer y el criador castró a Acey, poniendo fin al experimento.

De hecho, parece que el Gato Chantilly-Tiffany no nació precisamente bajo una estrella de la suerte: desde sus inicios hasta hoy, su historia ha estado llena de escollos y confusiones, lo que inevitablemente ha limitado mucho su crecimiento.

Hoy en día, hay menos de veinte criadores (concentrados en Canadá y Estados Unidos) que se dedican a la raza y dan toda su energía para intentar desarrollarla y perpetuarla.

Reconocimiento del Chantilly

El Gato Chantilly sólo existe desde hace unos 50 años, y le ha costado ganar reconocimiento en comparación con otras razas de gatos recientes que han alcanzado rápidamente el éxito.

Desde 1967, el inicio de su historia, su camino ha sido complicado y ha estado sembrado de escollos, lo que obviamente no facilitó su reconocimiento por parte de los distintos organismos oficiales recalcitrantes. Además de los diversos giros, este último también señaló los sucesivos cambios de nombre, lo que obviamente no ayudó a las cosas.

No obstante, la Asociación Internacional del Gato (TICA) concedió el reconocimiento en 1979, al mismo tiempo que al Burmés: formó un grupo compuesto por estas dos razas, considerando que una era la versión de pelo largo de la otra. Sin embargo, al darse cuenta de que en realidad no era así y de que la población de Tiffany no despegaba realmente, en 1992 dio marcha atrás en el reconocimiento de esta última.

Dos años más tarde, en 1994, la TICA volvió a aceptarla, esta vez como raza distinta y con el nombre de Chantilly… antes de cambiar de opinión poco después.

En el año 2000, otro cambio: la organización reconoció a el Chantilly como raza experimental. Esto permitió que sus representantes se presentaran en los salones organizados bajo los auspicios de la organización, sin entrar en competencia. Unos años más tarde, la raza sufrió otro revés: mientras que la admisión como raza experimental suele ser la antesala del pleno reconocimiento, la asociación simplemente dejó de reconocer al Chantilly, debido a la falta de suficientes ejemplares.

La Asociación Canadiense del Gato (CCA) aceptó al Chantilly como raza experimental en 1992, y le concedió el pleno reconocimiento en 1996. Sin embargo, al observar que su población no aumentaba -e incluso disminuía-, la degradó al rango de raza experimental en 2011.

Ya sea a nivel internacional o nacional, otras organizaciones felinas importantes como la Fédération Internationale Féline (FIFé), la American Cat Fanciers’ Association (CFA), el British Governing Council of the Cat Fancy (GCCF) o el Livre Officiel des Origines Félines (LOOF) no reconocen el Chantilly.

Así, más de medio siglo después de la creación de esta raza, queda casi todo por hacer en términos de reconocimiento.

Características físicas

El Gato Chantilly-Tiffany es de tamaño medio y de tipo semilineal.

  • Su cuerpo es de forma rectangular con una espalda plana y una grupa redondeada. Su moderada musculatura se basa en una estructura ósea media.
  • La cola es proporcional a la longitud del cuerpo. Se estrecha desde la base hasta la punta y tiene una capa de plumas.
  • Las patas son de igual longitud por delante y por detrás. Terminan en pies ovalados.
  • La cabeza es de tamaño medio y de contorno armonioso, descansando sobre un cuello más bien corto y grueso. El cráneo es redondeado y la frente un poco aplanada. El perfil muestra una ligera parada justo debajo de los ojos.
  • Las orejas están muy separadas y son de tamaño medio, ligeramente inclinadas hacia fuera y hacia delante. Ancha en la base, se estrecha hasta una punta redondeada. El estándar de la raza establece que es deseable que tengan pelo en el interior.
  • Los ojos también están muy separados y tienen forma ovalada. Su color oscila entre el amarillo oscuro, el dorado y el ámbar. En cualquier caso, es preferible que sea lo más intenso posible, y se acepta un anillo verde alrededor de la pupila. La línea de pestañas superior es recta, mientras que la inferior es redondeada.
  • Las mejillas son altas y prominentes.
  • La nariz es moderadamente larga y termina en un hocico ancho, corto y cuadrado. Las almohadillas de los bigotes son planas. El conjunto está dominado por unas mandíbulas anchas y un mentón poco prominente.
  • Este gato no tiene subpelo, pero se distingue por su pelaje semilargo, sedoso, ligero y muy suave. Esto es lo que confiere a este animal su elegancia, ya que su pelaje recuerda a una nata montada aireada y vaporosa.

    Debe tener 5 cm de longitud, pero puede ser un poco más larga siempre que la textura siga siendo ligera y sedosa. En cualquier caso, hasta los dos años de edad este gato no tiene su pelaje definitivo. El pelaje aparece primero en la cola y luego en el resto del cuerpo. El macho tiene una gola más completa y un pelaje más pesado que la hembra. Independientemente del sexo, el pelo de las patas traseras es similar al de las plumas, formando una pequeña enagua en las patas.

Originalmente, el Gato Chantilly-Tiffany apareció con un pelaje marrón chocolate, que sigue siendo el más popular hoy en día. Sin embargo, los cruces con el Gato de Angora, el Oriental, el Habana, el Nebelung y el Somalí han ampliado la gama de colores. También hay Chantilly negro, azul, canela, leonado y lila. Los patrones de pelaje también son más variados: puede ser agutí, manchado o atigrado.

En todos los casos, el color debe ser brillante y profundo. Sin embargo, se aceptan tonos más claros de atigrado en la garganta y el hocico.

Por último, existe cierto dimorfismo sexual en esta raza, ya que el macho es más grande y pesado que la hembra.

Tamaño y peso

  • Tamaño macho: De 25 a 30 cm
  • Tamaño hembra: 20-25 cm
  • Peso macho: 4-5 kg
  • Peso hembra: 3 a 4 kg

  • Variedades:

    La Asociación Canadiense del Gato (CCA) es el único organismo oficial que reconoce al Chantilly, con carácter experimental, por cierto. Permite los cruces con las siguientes razas:

  • Angora ;
  • Habana marrón ;
  • Nebelung ;
  • Gato Oriental de pelo largo y Gato Oriental de pelo corto;
  • Somalí.
  • <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tiffany1.jpg">Jennie Kondo (Jennie Valdivieso Kondo - Grialte)</a>, <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0">CC BY-SA 3.0</a>, via Wikimedia Commons
    Photograph of a Tiffany cat called Kumori (曇). Tsukuba, Japan –

    Carácter y aptitudes

    El Gato Chantilly-Tiffany es un gato ideal para una familia, ya que su carácter equilibrado lo hace adorable y de fácil convivencia.

    Está especialmente apegado a la persona que considera su maestro. Devoto y fiel, la sigue a todas partes y escudriña todos sus movimientos en todo momento. También puede ser perfectamente plácido, por ejemplo, acurrucándose en su regazo o contra ella durante horas, o invitándose a sí mismo a su cama. Le gusta que le acaricien y da toda la atención que recibe, pero está claro que no es para alguien que no quiera un compañero «pegajoso».

    Aunque tienen una relación muy fuerte con su dueño, este gato tiene un amor más amplio por todos los humanos del hogar, y necesita su compañía para ser feliz. Esto lo convierte en un excelente compañero para toda la familia, ya que es el tipo de gato que establece una buena relación con cada miembro de la familia. Estará encantado de jugar con ellos o de buscar mimos.

    Jugar es también una actividad favorita, lo que le convierte en un excelente compañero de entretenimiento para los niños. Sólo hay que asegurarse de que los niños lo traten con respeto, como a cualquier otro gato. En cualquier caso, por el bien de ambas partes, nunca se debe dejar a un niño pequeño solo con un gato sin la supervisión de un adulto, independientemente de la raza.

    Muy a gusto en su entorno familiar, el Gato Chantilly-Tiffany es, en cambio, mucho más reservado con los extraños. Sin ser temeroso, prefiere mantenerse alejado cuando los extraños entran en sus dominios. Un árbol para gatos, esencial para todo gato pequeño, es un lugar ideal para refugiarse en esas ocasiones.

    El hecho de que este gato ame la compañía de sus humanos va de la mano con el hecho de que no le gusta estar solo. Evidentemente, no es recomendable para los propietarios que se ausentan durante largos periodos de tiempo. De hecho, si se le deja solo durante horas, se vuelve rápidamente ansioso y melancólico. Dejarle juguetes no puede sustituir la presencia de las personas que habitualmente le rodean y le permiten florecer.

    Por otro lado, hacer que comparta su hogar con un pequeño compañero es una opción interesante. De hecho, suele convivir fácilmente con otro gato, encantado como está de compartir momentos de juego con él. Que viva bajo el mismo techo que un perro no suele ser un problema, sobre todo si es una raza de perro que se lleva bien con los gatos. Sin embargo, en cualquiera de los dos casos, siempre es preferible que los dos se unan a una edad temprana: entonces el otro es considerado un miembro de pleno derecho de la familia desde el principio, y la relación es mucho mejor por ello. En caso contrario, es preferible establecer la convivencia de forma gradual, para minimizar el riesgo de problemas.

    El Gato Chantilly-Tiffany también puede vivir en la misma casa que los pájaros o los pequeños roedores. Son tranquilos, pacíficos y no agresivos. Sin embargo, hay que tener cierta precaución cuando el animal está fuera: debe mantenerse en una habitación separada o en una jaula.

    Además, aunque no sea del tipo hiperactivo, este gato es muy juguetón y necesita sus pequeños momentos de locura. Proporcionar una variedad de juguetes interactivos es una excelente manera de satisfacer su curiosidad y desarrollar sus habilidades. Sin embargo, esto no significa que no tengas que jugar con tu gato: a él le gusta mucho interactuar con las personas que le rodean de esta manera.

    Siempre que se satisfaga su necesidad de entretenimiento y tenga suficiente espacio para jugar, el Gato Chantilly-Tiffany puede vivir tanto en un piso como en una casa con jardín. En este último caso, es muy recomendable instalar una gatera para que pueda entrar y salir a su antojo.

    En cualquier caso, como cualquier gato, debe tener un poste de rascado fácilmente accesible. En efecto, rascarse es una necesidad imperiosa a la que no puede renunciar; sin este accesorio, no tendría más remedio que recurrir a los muebles o a las cortinas, por ejemplo.

    Por último, el Chantilly es conocido por ser un gato muy hablador. Mientras sigue a su amo durante todo el día y comparte sus actividades, no duda en contarle su vida y dar su opinión sobre todo. Su forma de comunicarse es, sin embargo, agradable, ya que su maullido no es muy fuerte y es comparable a un chirrido.

    Gato Chantilly-Tiffany
    «Black smoke». Our cat «Sarah» outside our house in the suburb of Selfors, in Rana municipality, Nordland, Norway. – Magne Aga, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

    Salud

    Debido a que la población de la raza siempre ha sido muy pequeña, se sabe poco sobre la salud del Gato Chantilly-Tiffany. Sin embargo, parece gozar de una salud robusta.

    Además, es capaz de adaptarse a todos los climas y, por tanto, de vivir en casi todas las latitudes. Sólo es importante asegurarse de que siempre tenga acceso a agua fresca y a una zona de sombra durante los periodos de calor, y a un lugar protegido y cálido cuando la temperatura sea muy baja.

    Sin embargo, se sabe que tiene una digestión delicada y es especialmente sensible a la celulosa, que descompone con dificultad durante la asimilación y digiere mal. Por lo tanto, es importante no dudar en consultar a un veterinario o a un nutricionista para identificar el alimento más adecuado y, en cualquier caso, evitar, por ejemplo, los basados en el maíz, que contiene una gran cantidad de celulosa.

    También es importante que reciba siempre la misma comida, incluso si se le deja en una guardería de gatos cuando sus dueños están fuera. En cualquier caso, incluso más que con otras razas, un cambio en la dieta del gato (por ejemplo, por motivos de salud) requiere una transición muy gradual a la nueva comida, para que el sistema digestivo pueda acostumbrarse poco a poco al nuevo alimento.

    Por otro lado, el Gato Chantilly-Tiffany tiene una desafortunada tendencia al sobrepeso o incluso a la obesidad, especialmente si vive en el interior y, por tanto, tiene menos posibilidades de hacer ejercicio. Este problema no debe tomarse a la ligera, ya que el exceso de peso puede tanto agravar las enfermedades existentes como provocar otras nuevas.

    Las orejas del Chantilly también requieren una atención especial. De hecho, la presencia de pelo hace que sea menos capaz de limpiarse en esta zona. Por ello, la cera y la suciedad pueden acumularse y provocar infecciones de oído (por ejemplo, otitis).

    Como en el caso de cualquier raza, recurrir a un criador serio es la mejor manera de adoptar un gatito sano y bien dotado. En efecto, un profesional digno de ese nombre no escatima esfuerzos para socializar a los pequeños desde muy pequeños y hacerlos crecer en un entorno ideal. En cualquier caso, en el momento de la venta, deberá poder presentar un certificado de buena salud expedido por un veterinario, así como la lista de vacunas aplicadas al animal, registrada en la cartilla sanitaria o de vacunación de éste.

    Una vez realizada la adopción, es responsabilidad del nuevo propietario cuidar de la salud de su pequeño compañero mientras esté vivo. Llevar al gato al veterinario al menos una vez al año es una de las reglas de oro para mantenerlo sano. De hecho, esto no sólo permite la administración de las vacunas de refuerzo necesarias, sino también un chequeo completo de la salud del animal, que a veces permite detectar un posible problema y tratarlo en las mejores condiciones. Además, no hay que dudar en aumentar la frecuencia a medida que el gato crece.

    Siguiendo con el tema de la prevención, el propietario debe asegurarse de que los tratamientos antiparasitarios de su compañero se renueven regularmente, para que esté continuamente protegido. Esto se aplica incluso a los gatos que no tienen acceso al exterior: aunque el riesgo sea menor, siguen estando expuestos a ciertos parásitos.

    Esperanza de vida

    14 a 16 años

    Gato Chantilly-Tiffany
    A black cat on a chair – Scott, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

    Aseo

    El Gato Chantilly-Tiffany no tiene subpelo y muda muy poco. Por otro lado, su pelaje sedoso y esponjoso se enreda fácilmente. El cepillado cada dos días no sólo elimina el pelo muerto, sino que también evita los enredos, lo que permite al perro mantener su aspecto. Durante sus periodos de muda, en otoño y primavera, es incluso preferible cepillar diariamente.

    También es esencial revisar sus orejas una vez a la semana. Esto se debe a que los mechones de pelo en la entrada de las orejas dificultan la limpieza del perro y, por tanto, facilitan la acumulación de cerumen y suciedad. Si se limpia con un paño húmedo, se eliminarán las impurezas que puedan llegar a infectarse.

    Esta sesión semanal de acicalamiento debe aprovecharse para revisar los ojos. Si están sucios, es necesario limpiar las comisuras de los ojos con un paño húmedo para eliminar la suciedad y prevenir la infección.

    El mantenimiento de los dientes de un gato también es muy importante, sea cual sea la raza. Esto se debe a que ayuda a prevenir la acumulación de placa, que puede provocar enfermedades más o menos graves cuando se convierte en sarro. Por lo tanto, debe cepillar los dientes de su mascota al menos una vez a la semana, pero lo ideal es hacerlo a diario. En cualquier caso, es esencial utilizar una pasta de dientes especialmente diseñada para los felinos

    Tanto si su gato vive exclusivamente en el interior como si tiene acceso al exterior, también es esencial inspeccionar sus uñas una vez al mes. Si el desgaste natural no es suficiente y se vuelven demasiado largas, deben recortarse manualmente. Esto evitará que se interpongan en el camino o incluso que rompan y/o lesionen al perro. Sin embargo, cabe destacar que el cuidado de las uñas de su gato no significa que no tenga que proporcionarle un poste de rascado. Si no lo hace, no debería sorprenderse si su gato se cae sobre los muebles o las cortinas.

    El cuidado del pelaje, las orejas, los ojos, los dientes y las garras de su Gato Chantilly-Tiffany no requiere ninguna habilidad especial. Sin embargo, es una buena idea aprender de un peluquero de gatos o de un veterinario la primera vez, para poder aprender las técnicas correctas y luego hacerlo tú mismo. De este modo se consiguen mejores resultados y se reduce el riesgo de herir o incluso de traumatizar al animal.

    Siempre que el propietario lo haga correctamente y no dude en añadir caricias, las sesiones de acicalamiento del Gato Chantilly-Tiffany se convertirán en momentos privilegiados entre los dos protagonistas. De hecho, al gustarle la proximidad de su dueño, encantado de que le presten atención y aún más de que le acaricien, es probable que lo aprecie. Es habitual que te lo haga saber con pequeños y dulces maullidos.

    Gato Chantilly-Tiffany
    «Black smoke». Our cat «Sarah» outside our house in the suburb of Selfors, in Rana municipality, Nordland, Norway. – Magne Aga, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

    Alimentación

    Como cualquier gato, el Gato Chantilly-Tiffany necesita una dieta que corresponda a sus necesidades nutricionales, tanto cualitativa como cuantitativamente. Para ello, debe adaptarse a su edad, su nivel de actividad física y su estado de salud.

    En cualquier caso, la tendencia al sobrepeso -e incluso a la obesidad- obliga a definir cuidadosamente la ingesta diaria de alimentos. Además, a diferencia de la mayoría de sus compañeros, tiene dificultades para regularse, por lo que es mejor evitar darle libre acceso a la comida, ya que es probable que se dé un atracón y se coma toda la ración del día en pocos minutos. Los horarios fijos de las comidas son una solución mucho mejor.

    Los alimentos industriales para gatos son adecuados, siempre que sean de buena calidad. Sin embargo, la elección no debe hacerse al azar, ya que su gato tiene una digestión delicada. En particular, evite los productos a base de maíz, ya que contienen mucha celulosa, que es difícil de digerir para el organismo del gato. Lo ideal es buscar la ayuda de un veterinario o de un especialista en nutrición felina para identificar lo más adecuado.

    En cualquier caso, una vez que hayas encontrado un producto adecuado, lo mejor es evitar cambiarlo, a menos, claro está, que su salud lo justifique. Esto es cierto para cualquier gato, pero aún más para los gatos cuyo sistema digestivo tiene más dificultades para adaptarse a un cambio de dieta.

    A menos que sea cuidadosamente seleccionada, la comida para humanos no está hecha para los gatos: es poco probable que satisfaga sus necesidades nutricionales y, en cambio, puede ser una fuente de carencias o excesos. Además, en el caso del Gato Chantilly-Tiffany, también existe el problema de su capacidad de digestión. Así, darle pequeños trozos durante la comida, restos de mesa al final de la misma o dejarle rebuscar en la basura no es un regalo para mantenerle sano. Algunos alimentos que son populares entre los humanos son incluso tóxicos para los gatos.

    Su propensión a la obesidad también significa que hay que controlar su peso pesándolo cada mes. Si las sucesivas pesadas indican que su gato está engordando, es importante llevarlo al veterinario. Sólo un profesional de la salud puede diagnosticar de forma fiable la causa del problema, que puede ser un problema de alimentación, pero también una enfermedad o una reacción a la medicación.

    Por último, como cualquier gato, el Gato Chantilly-Tiffany debe disponer de agua fresca en todo momento.

    Gato Chantilly-Tiffany
    Photograph of a Tiffany cat called Kumori (曇). Tsukuba, Japan – Jennie Kondo (Jennie Valdivieso Kondo – Grialte), CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

    Comprar un «Gato Chantilly-Tiffany»

    El Gato Chantilly-Tiffany es una de las razas de gatos más raras del mundo, y es casi imposible encontrar uno fuera de Estados Unidos o Canadá. Incluso en estos países, hay que estar preparado para esperar a veces durante muchos meses y/o recorrer largas distancias para poder adoptar un gato de esta raza.

    En Canadá, hay muy pocos criaderos y suelen vender sus gatitos entre 500 y 800 dólares canadienses.

    Una solución es mirar a Estados Unidos, donde hay algo menos de una docena de criadores. El precio de un Gato Chantilly-Tiffany suele oscilar entre los 300 y los 600 dólares estadounidenses.

    En el caso de una adopción en el extranjero, hay que tener en cuenta, no obstante, que al precio de compra se añaden los gastos de transporte y los gastos administrativos. También es necesario conocer y cumplir la legislación relativa a la importación de animales.

    Sea cual sea el país, el precio que se pide depende de la reputación de la cría, de la línea de la que desciende el animal y, sobre todo, de sus características intrínsecas, especialmente las físicas. Por esta razón, la cantidad puede variar dentro de una camada.

    Valoraciones del "Gato Chantilly-Tiffany"

    Es importante la convivencia que vas a tener con tu nuevo amigo. Antes de plantearte la adquisición de un gato de la raza "Gato Chantilly-Tiffany" debes conocer ciertos factores. Debes tener en cuenta su carácter, su necesidad de ejercicio, su interacción con otras mascotas, sus cuidados y si tienes niños pequeños, su nivel de tolerancia hacia ellos.

    Alegría

    Rated 5 out of 5
    5 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Nivel de actividad

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Amabilidad con otras mascotas

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Amabilidad con los niños

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Requisitos de aseo

    Rated 2 out of 5
    2 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Vocalidad

    Rated 2 out of 5
    2 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Necesidad de atención

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Afecto hacia sus dueños

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Docilidad

    Rated 3 out of 5
    3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Inteligencia

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Independencia

    Rated 2 out of 5
    2 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Robustez

    Rated 4 out of 5
    4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

    Videos del "Gato Chantilly-Tiffany"

    Chantilly | Cats 101
    Rosco the Chirping Chantilly Cat!
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    12 comentarios en «Gato Chantilly-Tiffany»

    1. De tanto eu navegar pela internet eu acabei achando que minha gatinha é de raça Chantilly Tiffany, quando meu irmão pegou ela ela literalmente estava vivendo no lixo do trabalho dele, uma colega de trabalho levou pra casa e depois trouxe de volta pro serviço pois em casa ninguem queria, assim meu irmão trouxe ela e inclusive minha mãe apelidava ela de rato do banhado de tão feinha que era, nos criamos ela com amor e carinho e hoje é uma linda gatona, Lua amada por todos ajsjaja❤

      Responder
      • Tenho uma gatinha Chantilly Tiffany chamada Lua :’) que tb foi esgatada da rua pelo meu irmão, ela tem uma patinha quebrada ainda, só Deus sabe o quanto ela deve ter sofrido. É muito carinhosa e docil assim como o artigo, amo demais ❤?

        Responder
    2. Hay tan pocos chantilly en el mundo que cuesta mucho pillarlos, y son muy afortunados (as) si tienen uno.
      También dicen q ellos escogen a sus dueños y forman un lazo muy grande con el.

      Responder
    3. tengo un chantilly negro pesa 9 kg. mide de cabeza a cola 1 mt. gorgea,es cariñosisimo,noble, y rasca mi puerta diario para despertarme,se llama kuroki,y dice mama, me abraza y no me suelta le gusta que lo cargue como bebe.

      Responder
    4. Tengo un Chantilly-Tiffany y es muy tierno y cariñoso y ademas tremendo cazador cualquier cosa que se mueva por el suelo lo ataca inclusive lo he observado cazando pajaros de verdad se los recomiendo son muy bonitos y que lo disfruten les encanta que los acaricien chao.

      Responder

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