Gato Manx
Federaciones: LOOF, CFA, ACF, ACFA, TICA, FIFé, WCF

Según los informes, el rey Eduardo VIII era un fanático del Gato Manx y a menudo asistía a exposiciones de gatos con la raza. Los británicos formaron el primer club de la Isla de Man en 1901.

Contenido

Valoraciones del "Gato Manx"

Es importante la convivencia que vas a tener con tu nuevo amigo. Antes de plantearte la adquisición de un gato de la raza "Gato Manx" debes conocer ciertos factores. Debes tener en cuenta su carácter, su necesidad de ejercicio, su interacción con otras mascotas, sus cuidados y si tienes niños pequeños, su nivel de tolerancia hacia ellos.

Alegría

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Nivel de actividad

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Amabilidad con otras mascotas

Rated 5 out of 5
5 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Amabilidad con los niños

Rated 5 out of 5
5 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Requisitos de aseo

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Vocalidad

Rated 2 out of 5
2 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Necesidad de atención

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Afecto hacia sus dueños

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Docilidad

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Inteligencia

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Independencia

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Robustez

Rated 1 out of 5
1 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Historia

El Gato Manx existe desde mediados del siglo XVIII en la isla de Man, situada entre Inglaterra e Irlanda, pero sus orígenes exactos son objeto de especulación. Una leyenda dice que fue el último animal en subir al Arca de Noé y que su cola se cortó al cerrarse la puerta. Otra leyenda afirma que los invasores, vikingos o irlandeses según la versión, cortaban las colas de los gatitos para usarlas como amuletos de buena suerte: para proteger a sus crías, las gatas madre les habrían cortado la cola con los dientes al nacer. Por último, otra teoría descabellada es que es el resultado de un cruce entre un gato y un conejo, pero se ha demostrado científicamente que no tiene ninguna base.

De hecho, la explicación más probable es que se trate de una mutación genética que apareció de forma espontánea entre la población felina de la isla y se extendió rápidamente gracias a su dominancia (basta con que uno de los dos progenitores sea portador del gen correspondiente, y por tanto tenga esta característica, para que algunos de los gatitos se encuentren en el mismo caso).

Gato Manx
This is a one year old rumpy manx cat – Michelle Weigold, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

La presencia de gatos en la Isla de Man también es objeto de especulación. Una de las teorías es que los vikingos los llevaron hacia el siglo IX, otra que los marineros ingleses los llevaron en sus frecuentes viajes a partir del siglo XIII y otra que llegaron con los supervivientes del hundimiento de un galeón español en 1588. Todas estas explicaciones pueden tener alguna base de verdad, pero una cosa es cierta: los primeros representantes de la especie felina que aparecieron en la isla tenían la cola llena.

Lo que también es cierto es que el hecho de que la isla de Man fuera un puerto con cierto tráfico internacional en un contexto de aumento del comercio facilitó la difusión del manés por todo el mundo durante el siglo XIX, especialmente en el Reino Unido (desde principios de siglo) y luego en Estados Unidos. Así es como el Manx se convirtió en una de las razas expuestas en las primeras exposiciones felinas de la historia, que se celebraron en Gran Bretaña a partir de 1871. En 1903 se elaboró un estándar de la raza y la famosa Cat Fanciers’ Association (CFA) reconoció la raza en su fundación en 1906. Lo mismo ocurrió con la creación de la Fédération Internationale Féline (FIFé) en 1949, y luego con la TICA (The International Cat Association) en 1979.

Auténtico símbolo nacional de su isla de origen, donde aparece sobre todo en monedas, sellos, tarjetas postales e insignias, el manx sigue siendo poco popular fuera, a pesar de su larga historia y su reconocimiento internacional. En Estados Unidos, las estadísticas de la CFA sitúan al Gato Manx entre los puestos 25 y 30 (de unos 45) en el ranking de razas según el número de inscripciones anuales. En Gran Bretaña, incluso se ha producido una cierta desafección por este gato desde 2006: mientras que entre 1997 y 2006 se registraron unos cuarenta individuos al año, ahora su número se puede contar con los dedos de una mano, aunque 2018 marcó un salto, con 22 nacimientos registrados. Queda por ver si esto se mantiene en el tiempo… En Francia, además, es una raza de gato rara, ya que solo se registraron 56 ejemplares en el Libro Oficial de Orígenes Felinos (LOOF) entre 2003 y 2019. Su número es incluso cero en algunos años.

Características físicas

El Manx tiene una morfología brevilínea / cobby. Su cuerpo es compacto y curvilíneo, pero bien musculado y con buenos huesos. Las patas delanteras son cortas y están muy separadas, mientras que las traseras son mucho más largas.

Al igual que el resto del cuerpo, la cabeza del Gato Manx también es regordeta, asentada sobre un cuello ancho y corto. Las orejas son de tamaño medio, anchas en la base y redondeadas en la punta. Los ojos son grandes y redondos y pueden ser de varios colores: amarillo, cobre, avellana, verde o incluso azul.

La ausencia de cola es el rasgo más distintivo de este gato. A diferencia de los Bobtails, que tienen una cola corta, el Manx no tiene cola en absoluto (variedad rumpy), o sólo un crecimiento óseo (variedad riser) que consiste en una a tres vértebras sacras, es decir, a nivel de la cadera. El estándar del Libro Oficial de Orígenes Felinos (LOOF) también reconoce a los ejemplares con una cola corta formada por entre 1 y 3 vértebras caudales, es decir, situada más allá de las caderas y que, por tanto, ya forma una cola (variedad «stumpy«), pero ni la Cat Fancier’s Association (CFA) ni el Governing Council of the Cat Fancy (GCCF) las aceptan. También hay Gatos Manx que tienen la cola tan larga como la de otra raza (variedad «longy«); no están reconocidos como Manxs por ninguna norma, pero se mantienen en el programa de cría, ya que todavía pueden dar a luz a individuos sin cola («rumpy» o «riser«).

El pelaje se compone de una capa inferior densa y algodonosa y de una capa superior más dura y brillante. El subpelo puede ser menos denso en verano, y los ejemplares blancos o de color claro pueden tener una capa superior más suave. Su capa superior puede ser corta o larga. Sin embargo, mientras que algunas organizaciones consideran que el Manx de pelo largo es una mera variedad, otras (como la Fédération Internationale Féline o The International Cat Association) lo consideran una raza por derecho propio, distinta del Manx y denominada Gato Cymric.

Se aceptan todos los colores de pelaje, a excepción de los resultantes de la hibridación: chocolate o lavanda. Del mismo modo, todos los patrones son posibles excepto el Himalaya.

Por último, el dimorfismo sexual está bien marcado, siendo la hembra más pequeña que el macho.

Tamaño y peso

  • Tamaño: 35 cm
  • Peso: De 3,5 a 5,5 kilos
Manx
Chatelaine, ginger tabby Manx cat – Flickr

Variedades del «Gato Manx»

El Manx de pelo largo, también conocido como Gato Cymric, es considerado por las asociaciones felinas bien como una simple variedad del Manx (esta es la posición adoptada por el British Governing Council of the Cat Fancy y la American Cat Fanciers’ Association), bien como una raza por derecho propio (este es el caso, por ejemplo, de la Fédération Internationale Féline y The International Cat Association).

Además, no todos los individuos, ya sean de pelo corto o largo, carecen completamente de cola (variedad rumpy) o tienen una pequeña protuberancia formada por una a tres vértebras sacras (variedad riser). También hay individuos de cola corta (stumpys) con una a tres vértebras en la cola, e individuos de cola larga.

Estos últimos no se consideran Manx, pero sin embargo se utilizan en el programa de cría, ya que pueden dar a luz camadas sanas con gatitos rumpy o riser. Esto es una suerte, ya que la cría de dos padres rumpy o riser es problemática, ya que algunas de sus crías son víctimas del síndrome de Manx o incluso mueren antes de nacer.

Carácter y aptitudes

El Gato Manx es cariñoso con toda su familia, pero suele tener una persona favorita a la que sigue por toda la casa y con la que le gusta descansar. Son perfectamente capaces de pasar el día solos cuando sus dueños están fuera, pero prefieren la compañía de sus humanos a la soledad: no son una raza de gato adecuada para alguien que se ausente a menudo.

Su carácter juguetón lo convierte en una raza de gato adecuada para los niños, siempre que hayan aprendido a comportarse con los animales y a respetarlos. También se lleva bien con otros gatos y con perros acostumbrados a los gatos, siempre que se conozcan poco a poco. Por otro lado, como ha conservado sus instintos de caza, los pequeños roedores, pájaros o peces correrían un gran riesgo de tener un final rápido y trágico si tuvieran que cohabitar con un Manx.

De carácter más bien desconfiado, es reservado con los extraños e incluso es un excelente gato guardián -o al menos alerta-, que no deja de avisar a su amo cuando se acerca un recién llegado. Si ve que el propietario permanece tranquilo, acepta la situación y la observa.

Inteligente y hábil, el Gato Manx es una buena opción para quien desee enseñar a su gato trucos, como por ejemplo, a recuperar un objeto. También son muy buenos cuando se les pasea con correa. Por otra parte, su inteligencia también puede volverse en contra de su amo: es muy probable, por ejemplo, que entienda cómo funciona el pomo de una puerta, por lo que es aconsejable cerrar el armario de la comida.

Esto es especialmente cierto porque, a pesar de su gordura y de la falta de cola, que podría pensarse erróneamente que perjudica su sentido del equilibrio, el Manx es sorprendentemente ágil y activo. Sus poderosas patas traseras lo convierten en un excelente saltador, y es bastante común encontrarlo sentado encima de un armario. Dicho esto, también es una raza de gato que se adapta bien a la vida en un piso, siempre que tenga suficientes oportunidades para correr y jugar.

Desde sus orígenes isleños, el Gato Manx conserva una fascinación por el agua, que puede llevarle, por ejemplo, a observar un grifo abierto durante mucho tiempo o a jugar con el agua del baño. Sin embargo, esto no va mucho más allá: no le gusta mojarse y, por lo tanto, no tiene la posibilidad de seguir a su amo en la ducha.

Por último, este gato tiene una bonita voz, que no duda en compartir con los demás manteniendo una conversación de vez en cuando.

Aseo del "Gato Manx"

Manx
Gato Manx – pixabay

El Manx es un gato fácil de cuidar: basta con cepillarlo una vez a la semana para mantener su pelaje sano. Sin embargo, esta frecuencia debe aumentarse durante las mudas anuales de primavera y otoño, cuando es necesario cepillar cada 2 o 3 días para eliminar el exceso de pelo muerto.

El cepillado semanal del pelo del gato es una oportunidad para asegurar que sus dientes están libres de caries y sarro, y que sus ojos y oídos están limpios. Deben limpiarse con un paño húmedo.

Por último, si se han vuelto demasiado largas, debes cortar las uñas de tu gato con un cortaúñas para evitar que se vea obstaculizado en sus movimientos. Sin embargo, esta operación no suele ser necesaria, ya que un gato se recorta las uñas con regularidad y las mantiene en buen estado y con la longitud adecuada.

Salud y alimentación

El Gato Manx es portador de un gen responsable de la desaparición de su cola, lo que tiene consecuencias en su salud. Este gen es dominante (no es necesario que ambos progenitores tengan esta característica anatómica para que sus gatitos la tengan), pero no se expresa de la misma manera en todos los gatos, por lo que algunos no tienen cola, mientras que otros tienen una cola parcial.

"Gato Manx"

rumpy riser tail Manx cat
This is an example of a «rumpy riser» tail in a Manx cat – Michelle Weigold, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Un feto que recibe dos genes mutados tiene graves problemas de desarrollo y suele morir en el útero. Los que sólo tienen un gen mutado consiguen desarrollarse, ya sea sin cola o con una cola corta; en este último caso se les denomina variedad «stumpy«. Sin embargo, entre el 20% y el 30% de ellos están afectados por lo que comúnmente se denomina «síndrome de Manx».

Afecta a la columna vertebral y a varios órganos internos, como la vejiga, los intestinos o el estómago. Estas deformidades son fatales a largo plazo, por lo que los gatitos afectados suelen ser sacrificados. Los que no lo son suelen morir al cabo de 3 o 4 años, con un pico de 5 años. El síndrome es detectable a partir de los 4-6 meses de edad observando al gatito, por lo que un criador de Manx responsable no pondrá en adopción gatitos antes de esta edad.

Los individuos que se salvan suelen vivir mucho, la mayoría supera los 15 años de edad y algunos llegan a los 20. Eso sí, son más propensos a padecer ciertas enfermedades:

  • La artritis de la cola, que afecta principalmente a los individuos de raza y puede ser muy dolorosa para el animal;
  • La distrofia corneal, una enfermedad ocular genética que comienza alrededor de los 4 meses de edad y provoca problemas de visión que pueden acabar en ceguera.

Alimentación

El Manx no es exigente en cuanto a la alimentación y puede ser alimentado con comida industrial para gatos disponible en el mercado sin ningún problema. Hay que asegurarse de que la calidad del alimento es suficiente para proporcionar los nutrientes esenciales necesarios, en función de la edad y el nivel de actividad del gato.

Este gato es un tipo codicioso y tiene un apetito saludable. Por lo tanto, no es necesariamente capaz de autorregularse, por lo que es mejor evitar dejarle comida a su disposición todo el tiempo: su dueño debe, en cambio, asegurarse de proporcionarle raciones diarias adaptadas a sus necesidades, y velar por que no sufra sobrepeso. Si este es el caso, se debe consultar a un veterinario para establecer un programa de alimentación adecuado.

Comprar un "Gato Manx"

El precio de un gatito Manx macho es de unos 800 euros, mientras que el de una hembra Manx es de unos 700 euros.

Videos del "Gato Manx"

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Nombres alternativos:

  • Manks
  • Stubbin
  • Rumpy
  • Gato de la Isla de Man
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