Lhasa Apso
Tíbet FCI 227 - Perros tibetanos.

Lhasa Apso

El Lhasa Apso es un perro inteligente, pero independiente y testarudo.

Contenido

Historia

Originario del Tíbet, el Lhasa Apso es conocido en su país de origen como “Apso Seng Kyi”, que significa “perro con el rugido de un león”, seguramente en referencia a su ladrido tan característico y a su aspecto bastante parecido al de un león en miniatura.

Los estudios de ADN han establecido que se trata de uno de los perros domésticos más antiguos: los primeros ejemplares habrían aparecido varios miles de años antes de nuestra era. También han demostrado que es una de las razas de perro más emparentadas con el lobo, aunque su aspecto no lo sugiera necesariamente.

Durante mucho tiempo se les confundió con el Terrier tibetano, hasta que se establecieron normas separadas que facilitaban su diferenciación. La distinción se hacía principalmente en base al tamaño, siendo el Terrier tibetano más grande y, por tanto, más disuasorio como perro de guardia.

Considerado sagrado en su país de origen, tenía prohibida su venta y era criado exclusivamente por nobles y monjes para vigilar y proteger palacios, templos y monasterios budistas aislados en las montañas del Himalaya. Su trabajo consistía en dar la alarma en caso de intrusión o peligro potencial, mientras que su primo, el Mastín Tibetano, ponía toda su imponente estatura para disuadir a los individuos malintencionados de ir más allá. Los monjes creían que cuando el dueño de un Lhasa Apso moría y aún no estaba preparado para el Nirvana, su alma se reencarnaba en el cuerpo de su animal.

También se acostumbraba a usarla como regalo para los líderes extranjeros. Además, sólo los Lhasa Apso regalados por el Dalai Lama podían salir del país. Siempre se daban en parejas, para atraer la suerte y la prosperidad al destinatario. Así es como se introdujeron los primeros súbditos en China hacia 1583, al comienzo de la dinastía manchú.

La difusión internacional del Lhasa Apso

No fue hasta los albores del siglo XX cuando el Lhasa Apso llegó a Europa, y más concretamente en 1904. Fue entonces cuando tuvo lugar la primera importación al Reino Unido, cuando los soldados británicos que regresaban de la expedición al Tíbet dirigida por Francis Younghusband trajeron de vuelta representantes de la raza. Sin embargo, no fue hasta 1964 cuando el Kennel Club, la principal organización canina del país, reconoció oficialmente la raza.

En Francia, fue introducido en 1949 por la señorita Violette Dupont.

El Lhasa Apso pisó por primera vez Norteamérica en 1933, cuando Thubten Gyatso (1876-1933), el XIII Dalai Lama, ofreció uno al explorador y naturalista Charles Suydam Cutting (1889-1972).

El American Kennel Club sólo tardó dos años en reconocer oficialmente la raza, como hizo en 1935. La otra organización canina más importante del país, el United Kennel Club, esperó hasta 1975 para hacer lo mismo.

La Fédération Cynologique Internationale (FCI), que coordina las organizaciones de un centenar de países, reconoció al Lhasa Apso en 1969.

Popularidad

El Lhasa Apso es ahora muy popular y está presente en todo el mundo.

En Estados Unidos, ocupa el puesto 70 (de algo menos de 200) en el ranking de razas establecido por el American Kennel Club según el número de nacimientos registrados cada año en la organización. Esto marca un cierto declive respecto a los primeros años del siglo XXI, cuando se situaba más bien en el puesto 40.

En el Reino Unido, la raza también está en franco declive, después de haber alcanzado su punto máximo. Así, mientras que el número de nacimientos anuales registrados por el Kennel Club se situaba en torno a los 4.000 a mediados de la década de 2000 y superaba los 4.500 a principios de la década de 2010, luego se desplomó, hasta el punto de dividirse por tres, con, por tanto, menos de 1.500 registros anuales a finales de la década de 2010.

La situación es bastante similar en Francia, donde la raza alcanzó su máxima popularidad a principios de los años 90, con más de 1.500 nacimientos en algunos años. Sin embargo, antes de los albores del siglo XXI, ya habían retrocedido por debajo del millar. El Lhasa Apso se recuperó en la segunda mitad de la década de 2000, coqueteando con las cifras alcanzadas en su punto álgido. Sin embargo, volvió a caer a partir de 2012, y de forma brusca. Así, durante la década de 2010, el número de personas inscritas cada año en el Libro de Orígenes francés (LOF) se dividió por dos, terminando la década en menos de 700.

Características físicas

El Lhasa Apso es un perro pequeño de aspecto robusto y armonioso. Su cuerpo es más largo que alto, y bien proporcionado. Sus patas delanteras son rectas. La cola está colocada en lo alto de la espalda y cubierta por un largo mechón de pelo.

El cráneo es pequeño y ligeramente redondeado, con un stop bien definido. Las orejas son blandas, de tamaño medio y están cubiertas de pelo largo. Muy a menudo ocultos bajo una larga franja de pelo, los ojos son de color marrón oscuro y ovalados. Tienen una expresión de alerta. El hocico es corto, recto pero no cuadrado, y termina en una nariz negra.

El pelaje del Lhasa Apso consiste en una capa inferior de densidad media y una capa superior larga, lisa, densa y dura. El pelo cubre todo el cuerpo y generalmente toca el suelo, sin impedir nunca sus movimientos.

Sin embargo, debido a que mudan relativamente poco, a menudo se promocionan como una raza de perro hipoalergénica, lo que los hace adecuados para las personas con alergias a los perros. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ninguna raza es totalmente hipoalergénica: una persona que se encuentre en este caso siempre debe procurar realizar una prueba en condiciones reales durante varias horas antes de cualquier adopción.

En cualquier caso, el pelaje puede ser de varios colores: dorado, arena, miel, gris oscuro, pizarra, negro, blanco o marrón. Es lisa en algunos individuos, y particolorada (es decir, que mezcla varios colores) en otros.

Por último, el dimorfismo sexual no es muy pronunciado en esta raza: los machos y las hembras tienen un tamaño muy parecido.

Tamaño y peso

▷ Tamaño macho: 20 – 30 cm
▷ Tamaño hembra: 18 – 28 cm
▷ Peso macho: 5 – 7 kg
▷ Peso hembra: 4 – 6 kg

Carácter y aptitudes

El Lhasa Apso es muy cariñoso y protector con sus dueños. Sin embargo, a pesar del estrecho vínculo que tiene con ellos, su naturaleza independiente le permite manejar la soledad sin dificultad. No es de los que sufren de ansiedad por separación cuando sus dueños se ausentan por unas horas.

Se lleva bien con los niños de edad suficiente para haber aprendido a interactuar con un animal y a respetarlo, lo que le convierte en un muy buen compañero de juegos. Por otro lado, al no ser muy paciente, puede sentirse rápidamente abrumado ante niños pequeños que son ruidosos, que se mueven mucho o que le hacen daño, y entonces se arriesga en cualquier momento a reaccionar bruscamente. Por lo tanto, no se recomienda que conviva con niños más pequeños. En cualquier caso, sea cual sea su raza, nunca se debe dejar a un perro solo con un niño pequeño sin la supervisión de un adulto.

Probablemente porque ama a su familia y busca protegerla, el Lhasa Apso es, en cambio, desconfiado con los extraños. No dudan en ladrar cuando perciben una amenaza o un extraño que se acerca a su casa, y suelen ser lo suficientemente perceptivos como para determinar rápidamente si la persona es un amigo o un enemigo de su familia. Por lo tanto, es un excelente perro de alerta. Sin embargo, no sólo utiliza sus vocalizaciones para dar la alarma: se sabe que ladra mucho, incluso en situaciones que no lo justifican. Esto se debe probablemente a su oído altamente desarrollado, que le permite oír ruidos y sonidos inaudibles para los humanos e incluso para algunas otras razas.

La convivencia con sus pequeños congéneres suele ir bien, en cuanto han crecido juntos. De lo contrario, por su carácter dominante, puede ser más complicado. Dado su tamaño, también es mejor evitar que conviva con un perro grande, ya que éste podría hacerle daño involuntariamente, por ejemplo mientras juegan juntos. También existe un riesgo con la gente que se encuentra en sus paseos. De hecho, como es muy valiente y se ve a sí mismo como más grande y poderoso de lo que realmente es, no duda en jugar con (o a veces enfrentarse a) otros perros mucho más grandes que él, sin darse cuenta de que podrían herirle involuntariamente durante sus interacciones.

Hacerle compartir su hogar con un representante de otra especie (gato, roedor, pájaro…) es muy posible. De hecho, no tiene un instinto depredador muy pronunciado, y no es de los que empiezan a perseguir a los pequeños animales que se encuentran durante sus paseos. La única excepción son los que se atreven a entrar en su territorio, por ejemplo en su jardín.

El Lhasa Apso no necesita mucho para satisfacer su necesidad de ejercicio. Sin embargo, media hora al día, a través de dos o tres paseos y/o sesiones de juego, es un mínimo por debajo del cual no debes mantenerlo equilibrado. Por otro lado, si se alegra de acompañar a sus amos en paseos cortos, su resistencia es bastante limitada: no hay que contar con él para caminar durante horas. De hecho, su bajo nivel de actividad lo convierte en un compañero ideal para las personas mayores o sedentarias. No obstante, no hay que descuidar que haga ejercicio a diario, tanto por su bienestar psicológico como físico, sobre todo porque es una raza de perro que tiende al sobrepeso.

Además, el Lhasa Apso no sólo necesita ser estimulado físicamente. De hecho, también hay que aprovechar su curiosidad y su gran inteligencia para que se equilibre psicológicamente. Por lo tanto, puede ser conveniente no sólo variar las rutas y actividades de paseo, sino también, por ejemplo, enseñarle regularmente nuevos trucos o dejarle practicar diferentes deportes caninos como el agility, la obediencia o el rally, que le permiten ejercitarse tanto física como mentalmente.

En cuanto se satisfacen sus necesidades, se adapta fácilmente a todos los lugares de la vida, mostrándose capaz de vivir tanto en la ciudad como en el campo, en un apartamento como en una casa. Dicho esto, aunque tenga acceso a un jardín, su independencia no significa que pueda pasar la mayor parte del tiempo allí, lejos de sus amos. De hecho, para ser feliz y equilibrado, necesita estar rodeado e interactuar con su familia.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el Lhasa Apso es independiente, testarudo y no está realmente inclinado a obedecer de forma espontánea. Además, si algo no le gusta, no duda en expresar su descontento. Además, madura muy lentamente y puede seguir siendo un cachorro en su cabeza hasta los 3 años. Por lo tanto, no es realmente adecuado para una persona que no tenga experiencia con perros, ya que podría darle demasiados problemas.

Educación

El Lhasa Apso es un perro inteligente, pero independiente y testarudo. Además, madura lentamente, hasta el punto de que algunos individuos siguen siendo cachorros en su cabeza hasta los tres años. Obviamente, esto no deja de tener consecuencias en su educación: tiene dificultades para concentrarse y tomarse en serio las sesiones de aprendizaje.

Todo se combina para que obedecer no sea necesariamente lo más natural para él, ni lo primero en su lista de prioridades. Esto es tanto más cierto cuanto que es dominante y no duda en cuestionar las reglas y poner a prueba los límites; si percibe un defecto que le permita hacer lo que le plazca o incluso ocupar el papel de líder, no duda en explotarlo.

Por lo tanto, su dueño debe ser firme desde los primeros meses y no dejar que se salga con la suya, a riesgo de permitir que se desarrolle el “síndrome del perro pequeño”. Esta última aparece cuando los propietarios, demasiado conmovidos por el aspecto bonito e inofensivo de su joven compañero, no corrigen -o no lo suficiente- sus comportamientos inadecuados (gruñidos, ladridos, agresividad…), como harían con un perro más grande. Esta es la mejor manera de hacer que sea desobediente, agresivo, perturbado y difícil de vivir. Además, después es muy difícil corregir la situación, una vez que los malos hábitos se han establecido.

Este es el caso, por ejemplo, de los ladridos, ya que se sabe que ladra en exceso. No hay que esperar para intentar hacerle entender las circunstancias en las que es inútil hacerlo y aquellas en las que, por el contrario, es pertinente. También hay que enseñarle a parar cuando se le pide.

Para evitar derivas o fallos en su educación, es importante que cada uno de los miembros de la casa se implique en ésta y se asegure de que se respetan al pie de la letra las normas vigentes. Estas normas deben establecerse desde su llegada a la familia y ser constantes a lo largo del tiempo y de una persona a otra, pues de lo contrario corre el riesgo de perderse y no lograr entender lo que se espera de él.

Además, ya sea para hacerle asimilar las normas o para enseñarle diversas cosas útiles, es necesaria una cierta regularidad para obtener resultados, y es mejor empezar desde su llegada a la familia. Las sesiones cortas diarias son ideales para mantenerlo concentrado en las tareas que tiene a mano, ya que tiende a aburrirse rápidamente. El refuerzo positivo es el mejor método de adiestramiento: premiarlo con golosinas y estímulos es mucho más eficaz que un castigo severo.

Por último, como cualquier perro, la socialización del Lhasa Apso debe iniciarse a una edad temprana, durante la cual es más maleable y adaptable. Para que se convierta en un adulto bien adaptado y se comporte correctamente en cualquier circunstancia, necesita conocer al mayor número posible de personas y animales durante sus primeros meses de vida, así como estar expuesto a todo tipo de situaciones y estímulos.

Salud

El Lhasa Apso es generalmente robusto y saludable. Tampoco es inusual que los representantes de la raza vivan hasta 20 años o más.

Además, sus orígenes tibetanos y su pelaje bien provisto (que no es ajeno) explican que sea particularmente resistente al frío y la humedad.Por otro lado, es mucho menos cómodo cuando el mercurio alcanza picos, o incluso francamente en gran dificultad.En efecto, su cara aplastada implica una capacidad de ventilación respiratoria marcadamente inferior a la media y, por tanto, una capacidad menos buena para regular su temperatura interna jadeando.Particularmente propenso al golpe de calor, no está hecho, por ejemplo, para vivir en un clima mediterráneo.

Aunque goza de una buena salud general, es posible que padezca diversas patologías más o menos graves a lo largo de su vida.Los problemas de salud a los que así está predispuesto son:

  • el síndrome braquicefálico, que afecta alas razas de perros de nariz chata y estrellada.De hecho, esta peculiaridad morfológica predispone al animal a diversos problemas de salud, como dificultades respiratorias, enfermedades oculares o trastornos digestivos.Se puede considerar una intervención quirúrgica para agrandar las fosas nasales del animal y así aumentar su capacidad respiratoria;
  • la displasia de cadera, malformación articular cuya apariencia puede potenciarse por una predisposición hereditaria.Produce dolor y cojera en las caderas e inevitablemente progresa aosteoartritis amedida que el perro envejece;
  • la dislocación de la rótula (o dislocación de la rótula), común en perros pequeños.Ocurre cuando la rótula se mueve hacia adentro o hacia afuera de la rodilla y puede causar dolor y / o cojera;
  • la hernia de disco, una enfermedad de la columna vertebral que provoca un dolor cada vez más difícil de afrontar para el animal, que por tanto puede resultar agresivo cuando se manipula o que la puerta.También tiene cada vez más dificultades para moverse, incluso termina paralizado.En casos menos avanzados, el reposo y la medicación suelen ser suficientes, pero en otros es necesaria la cirugía;
  • hernia inguinal, que se manifiesta por la aparición de una masa blanda e indolora entre la cara interna del muslo y el abdomen.Afecta principalmente a mujeres no esterilizadas y se cura mediante intervención quirúrgica;
  • displasia renal congénita, una malformación de los riñones cuyos síntomas pueden ser muy variados: retraso del crecimiento, pelaje opaco, falta de apetito, suciedad … En todos los casos, es una enfermedad grave e incurable;
  • urolitiasis (o cálculo de la vejiga), que es la formación de cálculos en el tracto urinario.Luego, el perro experimenta dificultad para orinar o incluso se ensucia y / o la presencia de sangre en la orina.El tratamiento consiste en la remoción quirúrgica del cálculo;
  • hidrocefalia congénita, una enfermedad del sistema nervioso que puede tener muchas consecuencias: estrabismo, cráneo abultado, retrasos en el crecimiento, dificultades locomotoras,ataques epilépticos, problemas de visión … Los tratamientos médicos reducen los síntomas, pero también es posible plantearse una intervención quirúrgica para resolver el problema en la fuente;
  • hemofilia tipo B (o enfermedad de Christmas), un trastorno de la coagulación de la sangre que a menudo se hereda.Afecta principalmente a varones y produce hemorragias abundantes o prolongadas, así como la aparición espontánea de hematomas.Es una patología grave e incurable: incluso si lastransfusiones del perroson posibles durante hemorragias graves, generalmente muere joven;
  • la periodoncia, una enfermedad inflamatoria irreversible del tejido gingival poco común en todo el canino y particularmente enrazas pequeñas.Aparece por mala higiene bucal y provoca inflamación de las encías.En los casos más graves, los dientes eventualmente se aflojan y se caen.En una etapa temprana, eltratamiento de la periodoncia sebasa en el descamación y una buena higiene bucal.Cuando la enfermedad se encuentra en una etapa avanzada, es necesaria una cirugía para extraer los dientes afectados;
  • las infeccionesdel oído, inflamación frecuente enrazas de perros con orejas caídas;
  • la dermatitis por Malassezia, una enfermedad dermatológica que se debe a la multiplicación de la levadura llamada Malassezia.Suele provocar enrojecimiento, picor y engrase la piel del animal;
  • la adenitis sebácea, una enfermedad relativamente rara de la piel.Destruye las glándulas productoras de sebo, lo que provoca sequedad de la piel, pérdida total o parcial del cabello y aparición de costras que pueden desprender malos olores.Hay tratamientos disponibles para reducir los síntomas, pero la enfermedad en sí es incurable;
  • alergias, ya sean alergias alimentarias o atopia.Luego, el animal se rasca repetidamente y pueden aparecer lesiones en la piel.

El Lhasa Apso también es particularmente propenso a ciertas enfermedades oculares:

  • la atrofia progresiva, una enfermedad hereditaria incurable caracterizada por la degeneración de la retina.Esto resulta en una pérdida progresiva de la visión, nocturna y luego diurna, hasta que el individuo se vuelve totalmente ciego;
  • el glaucoma, una enfermedad ocular que se puede heredar.Provoca la degeneración del nervio óptico y la retina.Esta dolorosa patología para el animal progresa rápidamente a una pérdida total o parcial de la vista, a menos que sea atendida con urgencia;
  • conjuntivitis seca, una enfermedad que puede ser hereditaria debido a una producción insuficiente de lágrimas.Esto resulta en ojo seco, inflamación de los párpados, ojos rojos, parpadeo repetido de los párpados, presencia de costras y / o secreción amarillenta.Todos estos síntomas obviamente causan dolor e incomodidad al animal.En casos graves, también pueden aparecer llagas y causar úlceras que pueden conducir a la perforación o pérdida del ojo.Esta afección generalmente requiere un tratamiento de por vida;
  • prolapso de la glándula nictitante (u ojo de cereza), una afección oftalmológica de la glándula lagrimal.Los signos más comunes son la aparición de una pequeña bola roja en la esquina interna del ojo y ojos llorosos.Es tratada con una intervención quirúrgica;
  • el entropión, que corresponde a un enrollamiento del borde del párpado hacia el interior del ojo y puede ser heredado.Provoca dolor, irritación e inflamación de la córnea y la conjuntiva, causada por el frotamiento repetido de pestañas y / o pelos en partes frágiles del ojo.El problema se puede solucionar con la ayuda de una cirugía;
  • distrofia corneal, una enfermedad de la córnea a menudo de origen hereditario que resulta en el enturbiamiento de la córnea en ambos ojos.Hay dos tipos de distrofias: lípidas y endoteliales.Los primeros no comprometen la visión y no requieren un tratamiento especial.Este último, por otro lado, puede causar ceguera, pero es tratable mediante cirugía;
  • distiquiasis, una enfermedad ocular caracterizada por la presencia de pestañas implantadas de forma anormal.Puede ser asintomático o provocar irritación, picor, enrojecimiento de los ojos o incluso la formación de unaúlcera corneal.Se utilizan diferentes técnicas para tratar a las personas afectadas;
  • Además, el Lhasa Apso tiene un riesgo bastante alto de obesidad.Este último puede provocar o agravar muchas patologías, y por tanto tener un impacto significativo en la salud del animal.

La lista de dolencias a las que está predispuesto Lhasa Apso puede ser abrumadora a primera vista, pero conviene recordar que siguen siendo raras y que la mayoría de los representantes de la raza pasan la vida libres de problemas.Esto se confirma en particular por un estudio realizado en 2004 por el Kennel Club y la Asociación Británica de Veterinarios de Pequeños Animales: el 32% de las muertes estudiadas fueron causadas simplemente por la vejez (32%), muy por delante de los cánceres (18%) y enfermedades, riñones (7%).

Sin embargo, sabiendo que algunas de las enfermedades a las que está predispuesta la raza son o pueden ser hereditarias, es importante adoptar de uncriadorriguroso deLhasa Apso.De hecho, además de garantizar una socialización de calidad a los cachorros, un criador serio realiza sistemáticamente pruebas genéticas en los individuos que planea criar (o también en la descendencia obtenida), para evitar la transmisión de un defecto hereditario.Por lo tanto, debe poder presentar los resultados de las pruebas en cuestión, además de presentar un certificado de buena salud establecido por un veterinario así como el detalle de las vacunas administradas, registradas en el registro de salud o vacunación del cachorro.

Una vez adoptado el animal, no debemos perder de vista que es particularmente frágil durante todo su crecimiento, en particular en lo que respecta a sus huesos y articulaciones.Por lo tanto, se recomienda encarecidamente no obligarlo a realizar esfuerzos físicos demasiado intensos durante este período, ya que correría el riesgo de lesionarse o incluso desarrollar malformaciones, con consecuencias potencialmente duraderas.Esto es tanto más cierto cuanto que este perro está predispuesto a ciertos problemas articulares (dislocación de la rótula y displasia de cadera).

Finalmente, sea cual sea su edad y como cualquier otra raza, todo Lhasa Apso debe ser llevado al menos una vez al año al veterinario para una revisión completa, que al mismo tiempo permita asegurarse de que se mantiene al día con su retirada de vacunas.

Esperanza de vida

14 años

Aseo

El Lhasa Apso no es para quien no tenga tiempo o ganas de dedicar mucho tiempo al cuidado del pelaje de su perro. De hecho, para eliminar el pelo muerto y evitar que se forme una estera, hay que cepillar su largo pelaje al menos tres o cuatro veces a la semana, con un cepillo especial o un guante. Aunque la muda sigue siendo moderada durante todo el año, el cepillado debe realizarse diariamente durante las mudas estacionales de primavera y otoño.

Si no se mantiene con la suficiente regularidad, el pelo se enreda, impidiendo que la piel respire. Esto favorece la proliferación de bacterias y los problemas cutáneos que pueden causar. Además, resulta muy doloroso para el animal -incluso imposible- desenredar los pelos con un simple cepillo, y entonces suele ser necesario un paso por una peluquería profesional.

Además, como la longitud de su pelaje hace que toque a menudo el suelo, tiende a acumular suciedad con facilidad y a desprender malos olores. Por lo tanto, es necesario lavarlo con un champú adaptado a los perros, una vez cada uno o dos meses. Sin embargo, no debe lavar a su perro más que esto, ya que esto eliminará el sebo que lo protege de los problemas de la piel. Cuando se bañe, debe tener cuidado de no mojar el interior de las orejas de su perro, ya que son especialmente sensibles. También se recomienda limpiar el pelaje del perro directamente después del baño en lugar de dejarlo secar al aire libre, ya que esto podría restarle belleza y brillo.

Para evitar la tarea de desenredar, o para que sea necesario con menos frecuencia, muchos propietarios de Lhasa Apso optan por mantener el pelo de su mascota corto. Tanto si lo hacen ellos mismos como si recurren a los servicios de un peluquero canino profesional, el pelaje debe recortarse con unas tijeras o recortarse cada dos meses para mantener el pelaje limpio.

Sin embargo, aunque el pelaje se mantenga largo, es necesario realizar un pequeño corte cada uno o dos meses para evitar que el animal se vea obstaculizado a la hora de moverse y para reducir el riesgo de infección causado por las pequeñas plantas o espiguillas que se atascan en el pelaje.

Las orejas colgantes del Lhasa Apso también requieren una atención especial. En efecto, esta particularidad morfológica hace que la humedad y la suciedad puedan acumularse fácilmente allí, y ser el origen de infecciones como la otitis. Por lo tanto, hay que inspeccionarlos y, si es necesario, limpiarlos una vez a la semana, y secarlos cada vez que haya estado en contacto con el agua o haya pasado mucho tiempo en un lugar húmedo.

El mantenimiento semanal de sus orejas es también la ocasión de revisar sus ojos y limpiar su contorno, para reducir el riesgo de infecciones.

También puedes aprovechar para cepillar los dientes de tu perro, asegurándote de utilizar una pasta de dientes especialmente diseñada para perros. Esto ayudará a prevenir la acumulación de sarro, que puede causar mal aliento y, sobre todo, la aparición de enfermedades orales como la enfermedad periodontal, que es muy común en los Lhasa Apso y puede tener graves consecuencias en su salud. Sabiendo esto, lo ideal es cepillarse varias veces a la semana, o incluso todos los días.

En cuanto a sus garras, el desgaste natural suele ser suficiente para limarlas. Sin embargo, cuando el animal se hace mayor y/o menos activo, pueden alargarse demasiado y acabar molestándole, o incluso lesionándole. En este caso, es necesario recortarlas con una recortadora de garras o una lima especial.

Ya sea el pelaje, las orejas, los ojos, los dientes o las garras, el mantenimiento de un Lhasa Apso no debe hacerse al azar. Es útil aprenderlas la primera vez con un veterinario o un peluquero en caso de duda, para conocer las buenas técnicas y poder actuar de forma eficaz y segura, sin herir o dañar a su mascota. Además, como serán muchas las sesiones de peluquería a lo largo de su vida, es conveniente que las sesiones de peluquería del perro se desarrollen con la mayor fluidez posible: acostumbrarlo desde pequeño es una excelente manera de conseguirlo.

Alimentación

Como cualquier perro, la dieta del Lhasa Apso debe adaptarse a su edad, su nivel de actividad física y su estado de salud. Se recomienda optar por croquetas o patés industriales de alta calidad, para proporcionarle todos los aportes nutricionales que necesita a diario.

En cualquier caso, su pequeño tamaño no debe hacer creer que puede alimentarse con comida destinada a los gatos. De hecho, las dos especies no tienen las mismas necesidades nutricionales, y él sufriría tanto carencias de algunos nutrientes como excesos de otros.

En este caso, es aún más importante estar atento, ya que esta raza tiene predisposición al sobrepeso. Esto es aún más cierto en el caso de un individuo castrado, porque el riesgo de obesidad es entonces más importante. Dividir su ración diaria en al menos dos comidas es una buena manera de evitar que clame durante el día, ya que sabe que le espera una segunda comida un poco más tarde. También es mejor evitar abusar de las golosinas, aunque evidentemente pueden ser muy eficaces para educarle. Un buen hábito puede consistir en deducir sistemáticamente su aporte calórico de su ración diaria, además de, por supuesto, optar por productos bajos en calorías.

Al mismo tiempo, pesar al perro una o dos veces al mes permite detectar rápidamente cualquier desviación. Si esto se confirma o incluso se acentúa en las siguientes mediciones, es aconsejable llevar al perro al veterinario, ya que sólo él puede determinar la causa del problema y ponerle remedio. De hecho, su dieta y nivel de actividad no son siempre la causa: el aumento de peso puede deberse a una enfermedad o a una reacción a un tratamiento, por ejemplo.

Por último, como cualquier perro, el Lhasa Apso debe tener agua a su disposición durante todo el día, renovada regularmente para que esté siempre fresca.

Utilidad

Hasta el siglo XX, el Lhasa Apso era utilizado por los monjes y nobles tibetanos para vigilar y proteger los palacios, templos y monasterios budistas. Su finísimo oído le permitía dar la alerta rápidamente en caso de peligro.

De hecho, incluso hoy en día, su valor y naturaleza protectora le permiten destacar como perro de advertencia.

Sin embargo, ahora lo encontramos empleado principalmente como animal de compañía. De hecho, su carácter afectuoso y alegre le convierte en un compañero entrañable. Si añadimos su escasa necesidad de ejercicio, comprenderemos que encuentra fácilmente su lugar en muchos hogares y lugares de la vida. Esto es especialmente cierto porque sueltan menos pelo y producen menos caspa que muchas otras razas, lo que los convierte en una excelente opción potencial para alguien con alergia a los perros. Dicho esto, dado que puede haber grandes diferencias de un individuo a otro y que ningún perro es totalmente hipoalergénico, siempre es esencial realizar una prueba en la vida real pasando varias horas con el animal que se está considerando adoptar.

Su pequeño tamaño, su largo pelaje y su elegancia también hacen del Lhasa Apso un habitual de las exposiciones caninas. No obstante, cualquier propietario que se plantee inscribir a su perro en concursos de belleza debe disponer de mucho tiempo y de un marcado interés por la peluquería, ya que luego es necesario un cepillado diario y varias horas de mantenimiento a la semana para mantener un pelaje bien cuidado y abordar estos eventos en las mejores condiciones.

Su amabilidad y dulzura también lo convierten en un muy buen perro de terapia en hospitales, residencias de ancianos y hogares de ancianos.

Por último, su inteligencia y vivacidad pueden ponerse a prueba en diversos deportes caninos como la agilidad, la obediencia o el rally.

Precio

El precio de un cachorro de Lhasa Apsoo oscila entre los 500 y los 1.500 euros, siendo la media de unos 900 euros, sin grandes diferencias entre machos y hembras.

Sea cual sea el país, las importantes diferencias de precio entre los ejemplares se explican generalmente por la mayor o menor conformidad del animal con el estándar de la raza, así como por el prestigio de la cría y el linaje del que procede.


Criadores de la raza "Lhasa Apso"

Sorgiña-Meiga - Contacto: sorginameiga@hotmail.com - Teléfono: 696 214 610 / 629 088 980

AQUANATURA - C/ Roger de Flor nº 45-51 - 08013 - Email: aquanatura@aquanatura.es -Tel : 933 095 977 - 933 152 057 / 933 103 463 - 932 691 020 - Nº Núcleo Zoológico: B2501193 - Barcelona

Valoraciones del "Lhasa Apso"

Es importante la convivencia que vas a tener con tu nuevo amigo. Antes de plantearte la adquisición de un perro de la raza "Lhasa Apso" debes conocer ciertos factores. No todas las razas de perros son aptas para vivir en un apartamento, debes tener en cuenta su carácter, su necesidad de ejercicio, su interacción con otras mascotas, sus cuidados y si tienes niños pequeños, su nivel de tolerancia hacia ellos.

Adaptación ⓘ

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Perro amistoso ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Pérdida de pelo ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Nivel de afecto ⓘ

Rated 5 out of 5
5 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Necesidad de ejercicio ⓘ

Rated 2 out of 5
2 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Necesidad social ⓘ

Rated 2 out of 5
2 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Hogar ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Aseo ⓘ

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Amigable con extraños ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Ladridos ⓘ

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Salud ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Territorial ⓘ

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Amistoso con gatos ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Inteligencia ⓘ

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Versatilidad ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Amigable con niños ⓘ

Rated 4 out of 5
4 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Vigilancia ⓘ

Rated 3 out of 5
3 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Alegría ⓘ

Rated 5 out of 5
5 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)

Imágenes del “"Lhasa Apso"“

Fotos:

1 – Un perro lhasa Apso, con el pelo blanco tiene dos años se llama Yuna by Yuna89bcn, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
2 – Lhasa Apso femea com 6 meses by Lcfrederico, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
3 – “Lhasa Apso” by https://en.wikipedia.org/wiki/File:Lhasa_Apso_Puppy_Clip.jpg
4 – “Lhasa Apso” by https://en.wikipedia.org/wiki/File:Lhasa_Apso,_aged_16_months.jpg
5 – “Lhasa Apso” by Flickr user lisaschaos . Photo uploaded to commons by user ltshears, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons
6 – “Lhasa Apso” by https://en.wikipedia.org/wiki/File:Skoda_new_064.jpg

Videos del “"Lhasa Apso"“

Tipo y reconocimientos:

  • CLASIFICACIÓN FCI: 227
  • Grupo 9: Perros de Compañía
  • Sección 5: Perros tibetanos. Sin prueba de trabajo..

Federaciones:

  • FCI – Grupo 9: Sección 5: Perros tibetanos
  • AKCToy
  • ANKC – (Toy)
  • CKC – Grupo 5 – (Toy)
  • ​KC – Toy
  • NZKCToy
  • UKC – Grupo 8 – Perro de compañía

Estándar FCI de la raza "Lhasa Apso"

Origen:
Tibet, China

Fecha de publicación del estándar original válido:
18.03.2015

Utilización:

Perro de compañía.

Clasificación FCI:

Grupo 9 Perros de compañía
Sección 5 Perros tibetanos

Apariencia general:

Es un perro bien equilibrado, vigoroso y con un pelaje abundante.

Comportamiento / temperamento:

De carácter alegre y seguro de sí mismo. Alerta, equilibrado aunque se muestra prudente hacia los extraños.

Cabeza:

La cabeza debe estar cubierta de abundante pelo largo que caiga sobre los ojos; debe tener una barba y bigotes bien desarrollados.

Región craneal:
  • Cráneo: Moderadamente estrecho, que se hunde detrás de los ojos; no debe ser por completo aplanado ni abovedado o tener forma de manzana.
  • Depresión naso-frontal (stop): Mediana.

Región facial:

  • Trufa: Negra.
  • Hocico: Debe medir casi 4 cm y no debe ser cuadrado; la longitud de la caña nasal desde la punta de la nariz es aproximadamente un tercio de la longitud total de la cabeza, entre la trufa y el occipucio.
  • Caña nasal: Recta.
  • Mandíbulas/Dientes: Los incisivos superiores cierran justo por detrás de los inferiores, es decir, su mordida es inversa a la mordida en tijera. Los incisivos deben estar colocados en una línea tan amplia y derecha como sea posible. La dentadura completa es deseable.
  • Ojos: De color oscuro y tamaño mediano, colocados hacia al frente y de forma ovalada; no deben ser grandes y saltones, ni pequeños y hundidos. No deben mostrar el color blanco del globo en su parte superior o inferior.
  • Orejas: Colgantes y cubiertas de abundantes flecos.

Cuello:

Fuerte y bien arqueado.

Cuerpo:

Su longitud desde la punta de los hombros hasta la punta de la nalga debe ser mayor que su altura a la región de la cruz.
  • Espalda: Línea superior nivelada.
  • Lomo: Fuerte.
  • Tórax: Costillas extendiéndose bien hacia atrás.

Cola:

De inserción alta, bien llevada sobre la espalda, pero no en forma "de asa de olla". A menudo doblada cerca de la punta. Cubierta de abundantes flecos.

Extremidades

Miembros anteriores

Rectos y cubiertos de pelo abundante.
  • Hombros: Bien inclinados hacia atrás.

Miembros posteriores

Bien desarrollados y musculosos. Con buena angulación. Bien provistos de abundante pelo.
  • Corvejones: Vistos desde atrás deben lucir paralelos y no muy juntos.

Pies

Redondos, como los del gato, con almohadillas plantares sólidas. Deben estar cubiertos de pelo.

Movimiento:

Ligero y ágil.

Manto

Pelo

El pelo de la capa externa debe ser largo, abundante, recto, de textura dura; no debe ser lanoso ni sedoso. Debe tener una capa moderada de subpelo.

Color

Dorado, arena, miel, gris oscuro, pizarra, humo, multicolor, negro, blanco o pardo. Todos estos colores son igualmente aceptables.

Tamaño y peso:

La altura ideal para los machos es de 25,4 cm; las hembras son ligeramente más pequeñas.

Faltas:

Cualquier desviación de los criterios antes mencionados deben considerarse como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación del estándar y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro. Cualquier perro monstrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento debe ser descalificado.

Faltas descalificantes:

  • Agresividad o extrema timidez.
  •  Cualquier perro mostrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento.


N.B.:
Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto.

Nombres alternativos:

    1. Lhasa, Lion Dog (inglés).
    2. Apso Seng Kyi (francés).
    3. Lhasaterrier, Löwenhund (alemán).
    4. Nome original 拉薩犬 (portugués).
    5. Perro león/span> (español).
0/5 (0 Votos)

¡Compartir es demostrar interés!

Suscribir
Notificar de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

1 Comentario
Newest
Oldest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
shares
1
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x