Cotorrita de Perijá (sub)
Pyrrhura picta caeruleiceps

Cotorrita de Perijá

Perija Parakeet. Copyright ProAves Colombia.

Descripción:

21-23 cm. de altura.

La Cotorrita de Perijá (Pyrrhura picta caeruleiceps) es en general verde con la frente y áreas alrededor de los ojos, de color rojo oscuro.

En vuelo es muy evidente la mancha roja oscura del abdomen. Alas por debajo grisáceas. La coronilla y la nuca son azules; la franja frontal y lados de la cabeza, de color rojo y el aspecto del escamado del pecho con márgenes más anchos. Esta subespecie está incluida dentro de la especie Pyrrhura picta.

Cotorrita de Perijá

Notas:

    Históricamente, la clasificación de la Pyrrhura picta caeruleiceps (Todd 1947) ha estado sujeta a opiniones encontradas. Mientras que algunos autores reconocen a este taxón al nivel de especie, otros lo consideran una subespecie de Pyrrhura subandina (Todd 1947) o de Pyrrhura picta (Meyer de Schauensee 1949), siendo esta última la clasificación más ampliamente seguida (Hilty & Brown 1986, del Hoyo et al. 1997, Rodríguez & Hernández-Camacho 2002). Con base en análisis de caracteres morfológicos, Joseph (2000) y Joseph & Stockwell (2002) sugirieron que P. caeruleiceps debería considerarse como una especie filogenética distinta y que el taxón Pyrrhura pantchenkoi (Phelps 1977), descrito a partir de dos ejemplares con plumaje desgastado, es su sinónimo. Hilty (2003) siguió este tratamiento, pero el comité de clasificación de aves de Sur América de la American Ornithologists’ Union recientemente consideró que la información existente era insuficiente para apoyar este cambio taxonómico de acuerdo al concepto biológico de especie y mantuvo provisionalmente a caeruleiceps como una subespecie de Pyrrhura picta (Remsen et al. 2010).
    Fuente: Rediscovery and notes on the ecology and vocalizations of Todd’s Parakeet (Pyrrhura picta caeruleiceps) in northeastern Colombia
Ecología:

Habitan en selva húmeda, semi-húmeda y bosques nublados bajos.
Anidan en árboles de considerable tamaño en nidos abandonados de otras especies.

Distribución:

La enigmática y poco conocida Cotorrita de Perijá (Pyrrhura picta caeruleiceps) tiene un alcance muy restringido en el bosque tropical, principalmente entre 500 y 900 metros de la actitud a lo largo de la frontera entre Colombia y Venezuela, así como parches de bosque tropical en las estribaciones de la Serranía del Perijá.

Su población en libertad se cree que es de unos 30 a 50 individuos.

Conservación:

La pérdida del bosque y la fragmentación son las principales amenazas que enfrenta esta ave, pero la especie también es atrapada y mantenida en jaulas como mascota. De acuerdo con la categorías de la UICN se considera como En Peligro (EN), debido principalmente a la destrucción de su hábitat.

Fuentes:

Cotorrita de Perijá (Pyrrhura picta caeruleiceps)

– Libro Loros, Pericos y Guacamayas Neotropicales
Proaves

Cotorrita del Sinú (sub)
Pyrrhura subandina

Cotorrita del Sinú

21 a 23 cm. de altura.

La Cotorrita del Sinú (Pyrrhura subandina) es, en general, de color verde, con la frente y las áreas alrededor de los ojos rojo oscuras.

En vuelo es muy evidente la mancha roja oscura del abdomen, las alas por debajo grisáceas. Las mejillas tienen un tono azul verdoso, el área que rodea al oído es pardo-amarillenta y en las plumas del pecho con diseño escamado marginado de gris.

Habita o habitaba en selva húmeda, semi-húmeda, bosques caducifolios y de galería,bajos. Anida en árboles de considerable tamaño en huecos de nidos de pájaros carpinteros.

Endémica de Colombia, en el valle bajo del río Sinú, Jaraquiel, cerro Murrucucú, Córdoba.

Expediciones realizadas en los últimos años no han logrado avistarla.

Población estimada: 0-100; Tendencia de la población: Posiblemente extinta

Recomendamos que se le dedique a la Cotorrita del Sinú una atención inmediata a la conservación de esta singular especie endémica de la planicie del Río Sinú.

Los hábitats en la selva y cercanías del valle del río Sinú han sido ampliamente alterados y perdidos.

Historia:

La Cotorrita del Sinú fue descrita por Todd en 1917 como un ave endémica y distintiva del valle del Río Sinú, departamento de Córdoba, noroeste de Colombia. Peters (1937), sin evidencia o base alguna ubicó a la Pyrrhura subandina dentro de la especie Pyrrhura picta, y la especie inmediatamente cayó en la obscuridad como subespecie. No obstante, Joseph y Stockwell (2002) restablecieron el estatus a la Pyrrhura subandina como especie, a partir de una evaluación detallada y de análisis filogenéticos recientes (com. pers. 2003).

El análisis de ADN ha demostrado que la población de la Cotorrita del Sinú (Pyrrhura subandina) es probablemente distinta (monotípica) (Joseph & Stockwell 2002), aunque en la actualidad se mantiene como una subespecie de la Pyrrhura picta en espera de nuevos estudios (SACC 2007).

No existe información alguna sobre la ecología de la Cotorrita del Sinú o su estatus actual. La especie nunca ha sido reportada viva y su rango de distribución ha sido extensamente deforestado (Salaman obs. pers.)

A principios de 2004 Paul Salaman visitó las cuatro localidades tipo; dos están totalmente deforestadas, mientras Quimarí y el Cerro Murrucucú aún presentan algunos bosques fragmentados. Ninguna evidencia de cualquier Pyrrhura se obtuvo por observaciones y entrevistas con la comunidad local. En mayo de 2004, un investigador de ProAves estuvo tres meses de exploraciones en búsqueda de esta especie a lo largo del cerro Murrucucú pero sus resultados tampoco fueron favorables. La falta de registros recientes de esta especie y su restringido y desprotegido rango de distribución dan razones para preocuparse por su supervivencia y estado actual.

    Referencia: Joseph, L. and Stockwell, D. 2002. Climatic modeling of the distribution of some Pyrrhura parakeets of northwestern South America with notes on their systematics and special reference to Pyrrhura caeruleiceps Todd, 1947. Ornitologia Neotropical 13: 1-8.

La Cotorrita del Sinú (Pyrrhura subandina) fue registrada por última vez fiablemente en 1949. Casi nada se registró acerca de sus hábitos. No se encontró durante las búsquedas en 2004 y 2006 (ProAves Colombia 2008). Puede que esté extinguida, pero si todavía sobrevive, esta ave estará seriamente amenazada por la pérdida de hábitat y la caza asociada con el conflicto armado en la región; El futuro de esta Pyrrhura parece desolador.

* Subespecie incluida dentro de la especie Pyrrhura picta.

Cotorrita del Sinú (Pyrrhura subandina)

Fuentes:

– Libro Loros, Pericos y Guacamayas.
elibrary
proaves
– Extinct Birds by Julian P. Hume, Michael Walters.

Foto: Loros, Pericos y Guacamayas Neotropicales

Cardenalito de Venezuela

Cardenalito de Venezuela
Foto:canaricultura.es

Quienes llegan a lograr un Cardenalito de Venezuela parece que se dan por satisfechos con la única idea de obtener de él los codiciados F1 (híbridos de este bellísimo exótico con canario hembra), despreciando totalmente una mayor información y conocimientos de su particular biología.

Es muy extraña la falta de información que existe en torno a las costumbres, alimentación, reproducción y hábitat del Cardenalito de Venezuela.

“En tratados de Canaricultura y Ornitología tan sólo se describen sus colores, sus propiedades de transmitir el color rojo al canario y bien poco más. Quizá esto se deba al hecho de que los más allegados a la vida de este pequeño fringílido, como son pajareros y comerciantes, guardan celosamente para sí, el conocimiento de sus costumbres, evitando así, la “competencia comercial”. Nos viene al pensamiento esta creencia por conocer perfectamente el comercio ilegal que existe en su país de orígen.

“Debido a la gran demanda de Cardenalitos, proveniente de todos los países donde se practica la Canaricultura de color, esta ave se ha convertido en la más codiciada por comerciantes ocasionales y cazadores furtivos. En Caracas, así como en La Guaira, su famoso puerto marítimo, el comercio de compra y venta de Cardenalitos constituía, hasta hace muy poco, un auténtico negocio internacional. Marinos y viajeros llegaban a pagar cantidades desorbitantes por un Cardenalito. Los pocos que llegaban vivos a Europa se cotizaban a precios astronómicos.

“No es extraño pensar, pues, que el desconocimiento científico de su vida silvestre sea el resultado de un convenio tácito entre cazadores y comerciantes clandestinos. Como quiera que sea, este desconocimiento de su vida y costumbres trae, como consecuencia, la temprana enfermedad y la muerte de la mayoría de los Cardenalitos que logran llegar vivos a Europa.

“Por otro lado, esta especie se halla gravemente amenazada de extinción. Este hermoso rubí alado de las regiones norteñas venezolanas, se le encuentra ya muy escasamente por haberse convertido, inevitablemente, en una vítima más del egoísmo y el capricho irracional del hombre. Afortunadamente, las medidas tomadas por el Gobierno, aplicando con rigor las actuales leyes de protección de la fauna venezolana, vienen a paliar, en la medida de lo posible, los estragos ocasionados a esta especie. Estas leyes se estan aplicando de forma tajante en la actualidad y el comercio, tan floreciente en años pasados, esta desapareciendo, con la natural alegría de los ornitólogos y amantes de la Naturaleza de todo el mundo.

NOMBRES VERNÁCULOS Y CIENTÍFICOS.-

“ Este bellísimo fringílido americano mide de 11 a 12 centímetros. Es conoido por varios nombres vernáculos, tales como Tarín, en Argentina, Lúgano Rojo, en otros países de Sudamérica, Cardenalillo, en España, Cardenalito, en Venezuela, etc. La denominación científica también es variada y confusa: Spinus cucullatus, Carduelis cucullatus y Crhysomitris cucullatus. Como se ve, los ornitólogos tampoco han profundizado mucho en su estudio y taxonomía: Unos le incluyen entre los “Carduelis”, otros entre los “Spinus”, etc.

“Todo ello contribuye negativamente al auténtico conocimiento científico de este hermoso pájaro tropical, tan fundamental para el canaricultor de color. De lo que no nos cabe duda es que el Cardenalito de Venezuela está estrechamente emado con un numeroso grupo de fringílidos americanos: los “Spinus”.

COLORES DEL MACHO.-

“La cabeza, el cuello y la garganta son negro azabache, en forma de capucha; el dorso es rojo oscuro; el pecho y el obispillo son de color rojo fuego, bellísimo; la cola, completamente negra. Las alas son negras, con una preciosa y ancha franja de color rojo-naranja atravesando las remeras primarias y secundarias. Las patas y el pico, de color pardo oscuro. Los ojos son de color ámbar.

COLORES DE LA HEMBRA.-

“La hembra del Cadelalito tiene la cabeza, el cuello, el dorso y los flancos de color gris ceniza uniforme, con escasa coloración roja en el pecho y obispillo. La cola es negra; las alas del mismo color, teniendo la misma franja alar rojo-naranja que el macho.

COLORES DE LOS JOVENES INMATUROS.-

“Los jóvenes inmaturos se identifican perfectamente por su coloración uniforme de pardo grisáceo. El color de la banda alar es apenas apreciable en los primeros días de abandonar el nido. San parecidos a la hembra adulta, pero sin los colores negro y rojo de ésta, siendo la tonalidad del gris, más apagada.

VIDA SILVESTRE.-

“Este hermoso fringílido es oriundo de las regiones norteñas de Venezuela, caracterizadas por cordilleras, colinas y llanos. Esta amplia faja se caracteriza por sus estaciones climatológicas totalmente diferentes entre sí: Una , lluviosa y húmeda, que comprende de Abril a Otubre y otra seca, de Noviembre a Marzo. La vegetación es la propia de la sabana americana, esto es, arbustos, gramíneas y hierbas de todo tipo, con muy escasa arboleda. Las temperaturas medias de esta zona varían sensiblemente, según sea la estación húmeda o seca.

“Vive el Cardenalito en bandadas errantes, en las planicies de plantas bajas. Se nutre de semillas, tallos tiernos y pequeños insectos. Anida en primavera. La hembra pone de tres a cinco huevos, completamente blancos, que incuba ella sola. El macho le lleva el alimento, proporcionándoselo ya regurgitado. El nido es construído en forma de copa, con abundante material seco de gramíneas y pelos. La hembra lo forra cuidadosamente con plumas y otros materiales blandos. A los 11-12 días de ser incubados los huevos, nacen los pollitos, cubiertos de un escaso y fino plumón. Son alimentados con insectos, larvas y semillas peladas y regurgitadas, por ambos progenitores. A los 15 días, abandonan el nido. La hembra hace de dos a tres puestas al año.

EL CARDENALITO EN CAUTIVIDAD.-

“El Cardenalito de Venezuela se acostumbra con facilidad a la vida en cautividad; es confiado y cariñoso con quien le cuida y no es pendenciero con otros pájaros que se pongan en su compañía. Es alegre y muy cantor. Su canto se parece bastante al de nuestro Verdecillo (Serinus serinus). Siempre esta en movimiento. Le gusta mucho el alimento verde, especialmente la lechuga. Es tan amante del negrillo que si, por su gusto fuera, sólo comería de esta semilla y lechuga. Algunos consienten morir antes que probar otros granos. Pero el negrillo acaba enfermándole. Deben comer de esta semilla oleaginosa, pero no en exceso, pues no resisten una dieta continuada a base de este alimento.

“Es preciso hacerles comer también alpiste, mijo, nabina, semilla de cardo y colza, así como alguna fruta y alimento verde. Debe dáseles también semillas de lechuga, adormidera azul y algunos cañamones machacados. No se les debe dar pasta de huevo, como se hace con los canarios, pues acaban enfermando de hepatitis y mueren al poco tiempo.

“Lo más difícil es su adaptación y aclimatación a nuestras latitudes. Es preciso aclimatarles muy lentamente y procurar que la temperatura no baje de los 10 grados centígrados. Es un pájaro muy friolero, acusando enseguida la falta de calor. Una vez hecha la primera muda en la jaula, ya no precisa tan especiales cuidados.

“La prueba evidente de su salud es el canto. Si un Cardenalito canta, podemos pensar en criar con él con bastantes probabilidades de éxito. Es de naturaleza muy ardiente y si esta fuerte y sano, se le puede acoplar con dos hembras perfetamente.

“Pero en este trabajo no vamos a tratar de sus cualidades reproductoras y genéticas, ni de su extraordinaria influencia en la canaricultura de color. Este tema, junto con un profundo estudio científico-prático de su reproducción en cautividad con su propia hembra, será desarrollado, con todo detalle, en un próximo trabajo. Adelantamos, sin embargo, que este acontecimiento ornitológico ha tenido lugar en España con Cardenalitos traídos de Venezuela y adaptados a nauestro clima. Este logro ha sido conseguido, después de largos años de pruebas y ensayos por el autor de este artículo”.

por José Moreno Sánchez
Juez de la F.O.E. (España)

Via: pobladores

Se han realizado varios ensayos para tratar de estimar el número de individuos silvestres que sobreviven en la actualidad; sin embargo, dichos estimados se caracterizan por sus imprecisiones y se desconoce realmente la población actual. Los estimados varían desde un mínimo de 600 hasta 800 aves en todo el país, de los cuales se calculan unos 350 a 500 individuos en occidente, y otros 300 en la zona central. Otros estimados indican que en la actualidad sobreviven alrededor de 4.000 cardenalitos silvestres en total, de los cuales unos 2.500 viven en los estados Lara y Falcón. Las cifras de aves capturadas apoyarían más al segundo estimado que al primero. Es necesario aclarar que, si bien se puede asegurar que la cifra es baja, aún falta información para estimar la población con exactitud. En cualquier caso, las cifras actuales son menores que las anteriores y la mayoría de las poblaciones referidas en el pasado se encuentran extintas en la actualidad.

Fuente: Wilkipedia

Camachuelo

Su coloración es inconfundible: mientras la hembra posee colores más apagados, el macho luce un plumaje rojizo en el pecho. No se encuentra amenazado y cuenta con poblaciones de entre quince y veintiocho millones de ejemplares en Europa.

Es un pájaro altamente sociable, el cual atiende inmediatamente cuando se le llama imitando su canto.

A pesar de ser un animal tranquilo, durante las primeras horas matinales su estado será de euforia y estará muy activo. Al atardecer se convierte en una mascota pasiva, perezosa y dormilona. Tanto el macho como la hembra cantan de forma similar. No es una de sus cualidades más notables, ya que su melodía carece de notas musicales y no es demasiado potente. Observarás como tu interesante amigo inflará sus plumas y garganta al unísono en el momento de iniciar el canto.

Sus costumbres son muy diferentes de las de otros pájaros y muchos ornitólogos piensan que sus parejas son estables, pues se encuentran generalmente de dos en dos, macho y hembra, tanto en verano como en invierno. El macho está provisto de un plumaje suntuoso, que pone en evidencia durante la parada nupcial. Esponjado el pecho, deja colgar sus alas, para mostrar el dibujo contrastado de su obispillo y se balancea contoneándose.

Fuente:
– Wilkipedia
mascotas.facilisimo.com
pajaricos (canto)

Cotorra argentina
Myiopsitta monachus

Cotorra argentina

Descripción:

28-31 cm de longitud y 120-140 g de peso

La Cotorra argentina (Myiopsitta monachus) tiene la frente (hasta la mitad de la corona), los lores y las mejillas, de color gris ceniza pálido; la zona trasera de la corona y la nuca, de color verde hierba, desvanecimiento a verde, ligeramente más apagado, en el manto, la espalda y los escapularios; grupa de color verde. Coberteras primarias, azules; otras coberteras, verdes.

Plumas de vuelo azules por arriba. Bajo las alas tiene las coberteras menores verdes, las coberteras más grandes y las redes internas de las plumas del vuelo, azules. Garganta y zona alta del pecho, de color gris ceniza, con márgenes pálidos a las plumas, dando un efecto barrado; Zona inferior del pecho, de color amarillo pálido; Abdomen, muslos y cloaca, de color verde pálido.

Por arriba, la cola es de color verde con azul en el centro; por debajo, de color verde-azulado pálido.

Pico de color cuerno; marrón del iris; patas grises.

Ambos sexos son similares.

Inmaduro tiene la frente teñida de verde.

Descripción subespecies:
  • Myiopsitta monachus calita

    (Jardine & Selby, 1830) – Menor de la especie nominal (27cm) con alas más azules y cabeza de color gris oscuro.

  • Myiopsitta monachus cotorra

    (Vieillot, 1818) – Muy parecida a la subespecie Myiopsitta monachus calita, pero supuestamente más brillante, vientre menos amarillo.

  • Myiopsitta monachus monachus

    (Boddaert, 1783) – Nominal.

Hábitat:

La Cotorra argentina se encuentra, principalmente, en zonas arboladas secas o campos abierto con árboles, tales como bosque de galería, matorrales aislados, palmerales, bosques, sabanas y zonas con matorrales espinosos con cactus, también en tierras de cultivo y en zonas urbanas con árboles, principalmente por debajo de 1.000 m.

Suelen observarse en parejas o en bandadas de 30-50 individuos; con reuniones mucho más grandes fuera de temporada de cría. Descansan comunalmente, a veces en los nidos, mientras no se estén reproduciendo.

Nota:

    Existen reportes de líneas de transmisión dañadas por las aves al estar anidando. En general, en la zona en donde han sido introducidas estas aves, los impactos están asociados principalmente a las conductas de anidación. Esta especie de aves construye nidos grandes y voluminosos en las torres de comunicaciones y de transmisión, y en los postes de distribución. En las torres de transmisión representan simplemente un problema de mantenimiento y no afectan las comunicaciones, pero en las instalaciones eléctricas pueden causar apagones e incendios ya que los nidos pueden crear circuitos eléctricos. Este problema se intensifica en temporada de lluvias y climas húmedos. Los nidos de estas aves pueden causar daño significativo a las facilidades eléctricas incluyendo una disminución en la confiabilidad eléctrica, daño al equipo y pérdidas en ingresos debido a los apagones causados por los nidos, un incremento en los costos de mantenimiento y operación asociados a la remoción de los nidos y reparación de las estructuras dañadas así como cuestiones de seguridad pública (ISC 2011).

Fuente: Naturalista

Reproducción:

Es la única, entre los loros, que construye, habitualmente, su nido con ramitas (comúnmente de arbustos de Celtis) en ramas de árbol (a veces en postes telefónicos, etc.). A veces construye nidos en solitario (especialmente en las zonas más secas), aunque generalmente son comunales (hasta 100 nidos, habitualmente alrededor de 10) combinados para formar grandes estructuras desordenadas de varios metros de ancho, con entradas desde los lado o por debajo. Cada nido está construido con restos de ramas masticadas. Los nidos son a veces usados por los Halconcito Argentino (Spiziapteryx circumcincta) y otras aves, para anidar y descansar. Un nido puede llegar a a pesar 50 kilos y estar formado por más de 20.000 ramas.

La época de cría, en su área natural de distribución, es entre octubre-diciembre. El embrague generalmente 4-6 huevos, aunque según algunas fuentes, la puesta puede comprender entre 1-11 huevos.

Alimentación:

Su dieta incluye una amplia gama de semillas silvestres y cultivadas, frutas silvestres, así como diverso material vegetal en el que se incluyen semillas de césped y granos, tallos de cactus, raíces de hortalizas y frutas cultivadas, a veces también insectos y sus larvas. Se alimenta, tanto en árboles como en el suelo, a veces con otras especies incluyendo palomas y aves del género Molothrus.

Distribución:

Tamaño del área de distribución (reproducción/residente): 2720000 km2

La Cotorra argentina habita en las tierras bajas del sur de Sudamérica, al este de los Andes frente a Bolivia hasta el Departamento Rawson (Chubut) en Argentina.

Observadas en el este y norte de Bolivia en el sureste de La Paz, hacia el sur, en Cochabamba, oeste de Santa Cruz, norte de Chuquisaca y posiblemente en otras áreas (por ejemplo, Tarija), Paraguay y el sur de Brasil, en el sur y oeste de Mato Grosso, Mato Grosso del Sur y las dos terceras partes del suroeste de Rio Grande del Sur, en todo el Uruguay y en la Argentina, al sur de Rio Negro y probablemente al norte de Chubut.

Generalmente común y abundante en Uruguay y Río Grande del Sur (aunque no se reproduce allí). Es el loro más común en gran parte de su área de distribución y en gran medida la expansión local es debido a las plantaciones de Euralyptus en las zonas sin árboles, a la deforestación parcial en otras áreas, la eliminación de los depredadores y a la expansión de los cultivos.

Perseguidas en varias zonas, aunque el efecto general sobre su población aparentemente es leve.

Poblaciones salvajes establecidas en muchas localidades fuera del rango, incluyendo Puerto Rico, Florida, Nueva York (donde hay temores de que podría convertirse en una plaga agrícola importante) y varias ciudades más de los EE.UU. Se han registrado también poblaciones de la Cotorra argentina en Río de Janeiro (Brasil), Berlín (Alemania), Austria, Bélgica, Italia, España (incluidas las islas Canarias) y varios lugares más del Mediterráneo.

Existe un comercio de estas aves, tanto a nivel local, como internacional, con gran número de esta especie en cautiverio.

Distribución subespecies:
Conservación:

• Actual categoría de la Lista Roja de la UICN: Menor preocupación.

• Tendencia de la población: Aumentando.

Justificación de la población

El tamaño de la población mundial no ha sido cuantificado, pero esta especie es descrita como “común” (Stotz et al., 1996) y ‘común a abundante‘ (del Hoyo et al., 1997).

Justificación de tendencia

La población se sospecha que ha aumentado como consecuencia de la creación de nuevas zonas de hábitat adecuado (del Hoyo et al., 1997).

Amenazas

La especie se ha comercializado fuertemente: desde 1981, cuando se incluyó en el Apéndice II de la CITES, se han registrado 710.686 individuos capturados en el medio silvestre para el comercio internacional (base de datos CITES del PNUMA-WCMC, enero de 2005).

En cautividad:

Reconocida por su belleza e inteligencia, la Cotorra argentina es una mascota popular, especialmente en Norteamérica, desde la década de los 1960’s (ISC, 2011). Pueden aprender a imitar gran cantidad de palabras, pero a la vez son muy bulliciosas, demandantes de atención y cariño, con mucho carácter, y muy territoriales, por lo que no es raro que ataquen a sus propios dueños cuando las manipulan o manipulan su jaula. En cautiverio se reproducen con facilidad, pero al haber tantas colonias en estado silvestre, no se acostumbra estimular su reproducción en cautiverio.
Su esperanza de vida es 3-10 años en libertad y 25 a 35 años en cautiverio (Álvarez-Romero et al., 2008).

Antes de intentar adquirir a una de estas aves como mascota hay que saber que en muchos países está prohibida su venta al estar catalogada como especie invasora.

MINISTERIO DE AGRICULTURA, ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Real decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catalogo español de especies exóticas invasoras.

Especie exótica invasora: especie exótica que se introduce o establece en un ecosistema o hábitat natural o seminatural, y que es un agente de cambio y amenaza para la diversidad biológica nativa, ya sea por su comportamiento invasor, o por el riesgo de contaminación genética.
Artículo 7. Efectos de la inclusión de una especie en el catálogo.

  1. La inclusión de una especie en el catálogo, de acuerdo al artículo 61.3 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, conlleva la prohibición genérica de su posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos, de sus restos o propágulos, incluyendo el comercio exterior. Esta prohibición está limitada al ámbito de aplicación especificado para cada especie en el anexo.
Nombres alternativos:


- Monk Parakeet, Monk Parakeet (Monk), South American monk parakeet (inglés).
- Perriche veuve, Conure veuve (francés).
- Mönchsittich, Mönchssittich, Südamerikanischer Mönchsittich (alemán).
- catorra, catorrita, Caturrita, papo-branco, periquito-do-Pantanal (portugués).
- Cata Aliazul, Cotorra, Cotorra Argentina, Cotorra Común, Cotorrita, Perico Monje (español).
- Cotorra (Argentina).
- Cotorra argentina (Chile).
- Cotorrita (Paraguay).
- Cotorra, Cotorra Común (Uruguay).
- Periquito (Venezuela).

Pieter Boddaert
Pieter Boddaert

Clasificación científica:


- Orden: Psittaciformes
- Familia: Psittacidae
- Genus: Myiopsitta
- Nombre científico: Myiopsitta monachus
- Citation: (Boddaert, 1783)
- Protónimo: Psittacus monachus

Imágenes Cotorra argentina:

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus)

Cardenal de copete rojo

Se trata de un pájaro de bellisimos colores que es apreciado por su belleza y por su canto, si queremos que se prodige en esta actividad es recomendable dejar solo al macho.

Se alimenta de mijo, avena, alpiste, trigo, colza, y un largo etc. También podemos agregarle hierbas variadas y frutas. Esta ave debe tener siempre a su disposición agua fresca ya que le encanta bañarse. Cabe decir que es muy fuerte y resistente y soporta sin inconvenientes el invierno en una jaula de exterior. Bien cuidada es un ave que puede vivir hasta 20 años en cautividad.

Para la cría su mayor comodidad es en una amplia pajarera, con arbustos entre los cuales pueda establecer su nido, aunque no siempre sucede así y a veces anidan también en nidales abiertos.

La puesta consta de 3 a 6 huevos que la hembra incuba casi siempre sola, aunque en algunas parejas los dos padres se turnan para hacerlo. El período de incubación es de 15 días y los pequeños abandonan el nido a los 17 días aunque los padres siguen alimentandolos durante tres semanas más.

El Cardenal de copete rojo vive en America del Sur, desde el sur de Brasil, Bolivia y alcanza la parte central de Argentina.

La hembra no se distingue del macho en cuanto al colorido, pero en estado tranquilos el macho tiene el moño caido sobre la cabeza y lo eriza en momentos de exitación. Los cardenales jovenes tienen la cabeza de una tonalidad parda y no presentan moño, este comienza a crecerles unas siete semanas después de su nacimiento, aunque no adquier el plumaje de adulto hasta el segundo año.

Fuente: criaderofaunashop

Fuente de la imagen: Brazilian Cardinal Taken on the North Shore of Oahu by Rich Engelbrecht originally posted to Flickr

Canario

Serinus Canaria es su nombre científico.
Es autóctono de las islas Canarias, Azores y Madeira. Considerado en la actualidad un pariente cercano del verdecillo europeo (Serinus serinus), antiguamente fue relacionado con el jilguero y el gorrión.
Fue domesticado para convertirse en una de las favoritas aves de compañía en nuestros hogares.
El color por el que le conocemos, es el de un color amarillo brillante, pero también puede mostrar un plumaje que van desde el blanco puro al rojo intenso. Su tamaño varía entre 12 y 20 cm y es muy apreciada por la calidad de su canto.

Muchas especies son nacidos de cruces sucesivos realizados por los criadores de esta especie.

El canario sólo se deben comprar en las tiendas de mascotas especializadas o criadores certificados y los futuros propietarios deben investigar un poco antes de comprar: una palpación superficial de la zona del pecho para ver si el pájaro no es excesivamente delgado , un examen de las plumas que tiene que ser suave y brillante, la observación de los movimientos respiratorios con el fin de identificar posibles problemas respiratorios.

Al canaria le encanta la compañía humana, pero no es muy amante de contacto directo con la mano humana. Si quieres escuchar su maravilloso canto acuérdate de darle su espacio alejándote de la jaula.

Por razones de higiene, debes colocar una fuente para pájaros en la jaula con el fin de preservar un hermoso plumaje, este ritual se debe realizar dos veces por semana. Con un cortaúñas especial que se pueden cortar las uñas de las aves a una longitud adecuada.

El canario necesita agua fresca constantemente a medida que el agua contaminada puede ser fatal.
Las pequeñas semillas disponibles en tiendas de mascotas especializadas aseguran una dieta equilibrada para su canario. Sin embargo, una dieta variada que incluye cortes de espinacas, diente de león verde, uva o manzana, guisantes, maíz o pequeñas piezas de huevo será una garantía para un desarrollo armonioso del pájaro, evitándole problemas de salud.

Las enfermedades que afectan a los canarios son: tricomoniasis aviar, fiebre del loro, la viruela, enfermedad del hígado, los ácaros, atoxoplasmosis. Un ambiente limpio y una dieta equilibrada puede ayudar a prevenir estas enfermedades. Sin embargo, si los problemas de salud aparecen, el veterinario es el único que puede recomendar un tratamiento adecuado.

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